Cómo evitar que se rompa el parabrisas del coche y las multas: aprende a protegerlo

El parabrisas es esencial para circular con seguridad por la carretera. Te contamos qué puede hacer que se rompa y cómo puedes cuidarlo.

Cómo evitar que se rompa el parabrisas del coche y las multas: aprende a protegerlo
Cómo evitar que se rompa el parabrisas del coche y las multas: aprende a protegerlo

Tal y como te hemos contado en las últimas semanas, el parabrisas puede ser fuente de complicaciones si no lo mantenemos en buen estado. Y es que, evitar grietas y otros daños no sólo es cuestión de evitar multas, también es esencial para que circulemos con la mayor seguridad posible.

Tienes que tener en cuenta que el frío y los cambios bruscos de temperatura, como cuando entramos a guardar el coche en un garaje, estresan mucho los cristales de nuestro vehículo que, sin duda, en buen estado están preparados de sobra para ello. Sin embargo, cuando tenemos una pequeña grieta o rotura, es más sencillo que el cristal acabe por romperse.

Para que nos hagamos una idea, Carglass señala que un impacto causado por gravilla puede reducir hasta el 70 por ciento la resistencia del cristal a una nueva rotura. Y esto, cuando circulamos a altas velocidades por carretera, puede ser muy peligroso. Por ello, lo mejor cuando descubrimos una grieta o un golpe en el parabrisas es acudir a un taller y tratar de arreglar el desperfecto o, directamente, cambiarlo si es necesario.

Para evitar llegar a este extremo, no hay muchas cosas que queden a nuestro alcance, pero sí podemos aplicar algunas que nos ayudarán a mantener el buen estado del parabrisas. Por ejemplo, cuando circules por un terreno en el que es evidente que hay gravilla, aumenta la distancia de seguridad para que la tierra lanzada por el coche que nos precede no impacte con fuerza con nuestro parabrisas. Al mismo tiempo también estaremos protegiendo la pintura.

Otra medida que podemos tomar a la hora de conservar el parabrisas en el mejor estado posible está relacionada con los cambios bruscos de temperatura. Por ello, si tu coche está frío y pones la calefacción al máximo para calentarte, vigila que ésta no llegue directamente al cristal, ya que la diferencia de temperatura entre el interior y el exterior facilitará que se puedan crear grietas en el cristal.

Además, ten en cuenta que la seguridad es lo primero pero si además un agente entiende que éste se encuentra lo suficientemente deteriorado como para que dificulte nuestra visibilidad al volante, el castigo es de 200 euros.