4x4

Mercedes ML 500

Bajo su estética de SUV burgués, el Mercedes ML 500 esconde un auténtico misil capaz de sacar los colores incluso a berlinas deportivas. Y es que no es para menos, ya que su motor V8 de 5 litros y 292 CV le permite alcanzar 222 km/h de velocidad máxima y acelerar de 0 a 100 km/h en 8 segundos, cifras que lo encumbran a los primeros puestos entre los SUV de muy altas prestaciones.

Mercedes ML 500
Mercedes ML 500

Pista de pruebas: Aunque la altura libre del ML500 es notable, especialmente por su parte central, lo que le permite circular por pistas con roderas de bastante profundidad, y los ángulos de ataque y salida son bastante buenos con relación a lo que se estila en el segmento de los SUV, no se puede olvidar la gran batalla del coche —2,81 metros—, que lo sitúa en una posición desfavorable frente a crestas de cierto nivel, e incluso frente a ciertos cruces de puentes consecutivos, en los que resulta relativamente sencillo rozar con los estribos del coche. No obstante, en este último tipo de obstáculos, el control de tracción ayuda bastante, y el Mercedes, siempre que no se encallen los bajos, los supera con una enorme facilidad gracias al control de tracción. En terrenos muy arenosos el control de tracción ayuda también bastante, ya que en recorridos cortos el sistema funciona a las mil maravillas. Sin embargo, si la distancia a recorrer es larga, el continuo funcionamiento del sistema acaba sobrecargando al equipo de frenos. La caja de cambios dispone de unas reductoras muy cortas, que se activan con la simple pulsación de un botón en la consola central. El poder de arrastre que proporcionan al ML500 es notable, por lo que resulta muy sencillo remontar rampas con grandes porcentajes de inclinación. Frente a tales obstáculos ayuda también mucho el sistema de control de tracción, que corta de raíz los más mínimos intentos de patinar de cualquiera de las ruedas, de modo individual. Esas mismas reductoras, esta vez asociadas al sistema de control de descensos, permiten afrontar bajadas realmente espectaculares. Eso sí, hay que tener fe en que el sistema funciona, porque los primeros metros son de «caida libre» hasta que el sistema detecta que la velocidad supera el umbral de seguridad y se activa. También hay que avisar sobre la brusquedad de su actuación, que en sus primeras experiencias TT sorprenderá a los propietarios de este modelo. Por lo que se refiere a los vadeos, una toma de admisión situada a sólo 71 cm de altura hace que deban estudiarse previamente con minuciosidad, ya que podríamos llegar a «ahogar» al coche. También es cierto que la entrada está muy protegida y permitiría abordar pasos con mayor altura de agua, pero siempre que sean por muy corto espacio de tiempo.Prestaciones: Con 292 CV en su motor V8, al Mercedes le sobra potencia para moverse por todo tipo de carreteras y situaciones.

Comportamiento: Un bastidor bien resuelto, y el control de estabilidad garantizan la nobleza de comportamiento del ML 500.

Caja de cambios: Rápido y suave en el paso entre marchas, este cambio secuencial aprovecha perfectamente todo el potencial del motor.

Consumos: Las prestaciones se consiguen a base de carburante, y las de este modelo son tan altas como sus consumos.

Frenos: Aunque con buena potencia en frenadas aisladas, los frenos ofrecen una baja resistencia a la fatiga.

Rueda de emergencia: Con el precio de este coche, es inadmisible la utilización de una rueda de repuesto de emergencia.

Interior: La habitabilidad del Mercedes es muy buena, así como su capacidad de carga, si bien su terminación presenta algunos detalles mejorables, como la sujeción de los asientos traseros al suelo, que hace que vibren y suenen cuando se rueda sobre terrenos rugosos.

Carretera: Las prestaciones que ofrece el poderoso V8 sitúan al ML500 en el grupo de los TT más rápidos del mercado, mientras que su comportamiento se sitúa también a muy alto nivel por su nobleza de reacciones. Los frenos, sin embargo, deberían mejorar su resistencia al “fadding".

Pista: La nobleza de reacciones sigue siendo la pauta predominante en el comportamiento del Mercedes sobre este tipo de terrenos, si bien las firmes suspensiones lo convierten en incómodo cuando el piso está rizado.

Zona activa: El control de tracción y unas buenas reductras permiten al Mercedes desenvolverse bien incluso en zonas relativamente complicadas. No obstante, la ausencia de auténticos bloqueos y su gran batalla obligan a medir muy bien los pasos más extremos, e incluso evitarlos.

Quinta rueda: Si la mecánica del ML 430 nos gustó mucho, la del 500 nos ha encantado no solo por su espectacular potencia y empuje, que le catapultan hacia la elite de los vehículos de recreo de altas prestaciones, sino por el resultado de conjunto. Para empezar, su caja de cambios es casi perfecta, con un paso entre marchas realmente suave y rápido tanto en uso manual como automático. La velocidad máxima y de crucero que desarrolla este vehículo en asfalto es simplemente espectacular, además ofrecer unas cifras de recuperación y adelantamientos muy brillantes. En el apartado de frenos, estos arrojan unas distancias de parada correctas, pero su resistencia, por el tipo de pastillas utilizado, se queda un tanto escasa para la forma de andar de este autentico misil. Donde también destaca este automóvil, y no precisamente por su discreción, es en la asiduidad con la que obliga a su dueño a pasar por las gasolineras, pues los consumos son elevados.