4x4

Jeep Cherokee 2.4 16v Sport

Es la última versión de la gama Cherokee, y se plantea como una tranquila opción para gente que no vaya a realizar grandes desplazamientos por asfalto. Buscando la economía de uso, se han recortado las prestaciones al máximo.

Jeep Cherokee 2.4 16v Sport
Jeep Cherokee 2.4 16v Sport

Pista de pruebas: Gran decepción con este Jeep a la hora de realizar la prueba en nuestro circuito, por la discreta actuación del nuevo Cherokee. T tanto más cuanto que su antecesor se desenvolvía muy bien en estos terrenos. La suspensión independiente no tiene la culpa, ya que hay muchos modelos en el mercado que hoy en día la equipan y van bastante mejor que este Jeep. El problema viene por el diseño, y por los mínimos recorridos que ofrece en el eje delantero. La limitada altura de los trapecios delanteros provoca contínuos golpes contra el suelo, que llegan a ser muy molestos. La filtración de las irregularidades al volante llega a ser preocupante, ya que por ejemplo realizar frenadas en pistas algo rotas es un ejercicio que requiere una buena dosis de concentración. Las ruedas, cuando tienen carga, «buscan», alterando la trayectoria del vehículo. Por su parte el eje trasero sí ha mejorado bastante, al adaptarse mucho mejor al terreno que las anteriores ballestas.Maletero: La rueda de repuesto en el portón ha aumentado notablemente la capacidad de carga.

Confort: La nueva suspensión trasera de muelles hace del actual Cherokee un TT más cómodo que antes.

Diseño interior: El obsoleto interior del antiguo Cherokee ha dado paso a uno más moderno y mucho más agradable.

Cambio: La utilización de desarrollos muy largos, anula totalmente la potencia del motor.

Suspensión delantera: Mal comienzo de Jeep con las suspensiones delanteras independientes, que «copian» mucho las irregularidades.

Consumos: Pese a que se ha buscado la economía, los registros son demasiado elevados para un uso diario.

Interior: La habitabilidad es mayor gracias a la nueva capacidad de carga, muy mejorada desde que se ha colocado la rueda de repuesto en el portón trasero.

Carretera: Ha mejorado en confort para los pasajeros, pero la dirección transmite mucho los baches y hace que el conductor deba de prestar mucha atención a la trayectoria del vehículo.

Pista: Cargando peso en el eje delantero en una frenada, la trayectoria en suelo bacheado se modifica de manera alarmante.

Zona activa: La suspensión delantera vuelve a condicionar la actuación del Jeep en terrenos complicados, ya que los trapecios inferiores golpean continuamente contra el suelo.

Quinta rueda: La mecánica empleada para esta versión que completa la gama, se sitúa a caballo entre el V6 de gasolina y el Diesel turboalimentado. Este motor ya fue utilizado en su día por el Wrangler, pero ahora con múltiples variaciones se le ha traspasado a este vehículo. Su potencia se queda justa para un automóvil de este peso y dimensiones. Pero lo que le perjudica de forma rotunda es la caja de cambios, por la relación de cambio tan abierta que emplea. No entendemos bien el por qué de esta operación; tal vez en la búsqueda de recortar los consumos o darle algo más de velocidad en carretera. Esto le convierte en un automóvil muy perezoso en cuarta y quinta velocidades y nos obliga ha emplearnos a fondo con la palanca de cambios, a la mínima insinuación de rampa o frente a un adelantamiento, convirtiéndose esta ultima maniobra en algo más delicada y lenta de lo habitual. Todo esto repercute directamente sobre las prestaciones, que se quedan muy por debajo de lo que cabía esperar de ellas.