Tesla Model S P100D vs Porsche Taycan Turbo S: ¿cuál es ya el coche eléctrico de referencia?

Son los dos grandes referentes eléctricos del automóvil, la excelencia. Enfrentamos al Tesla Model S P100D y al Porsche Taycan Turbo S en una intensa comparativa.

Autopista.

Porsche Taycan Turbo S vs Tesla Model S P100D, a prueba los dos eléctricos de referencia
Porsche Taycan Turbo S vs Tesla Model S P100D, a prueba los dos eléctricos de referencia

La respuesta alemana al Tesla Model S llega tarde, pero lo hace con gran protagonismo sobre un motor que genera más de 1.000 Nm de par, que se manifiestan con máximo vigor; el Porsche Taycan Turbo S desafía al actual Model S, el precursor entre las berlinas deportivas eléctricas, que en septiembre recibe una actualización.

Nuestros dos contendientes prometen, por un lado, 611 CV en el caso del Tesla y 625 CV en el del Porsche, que puede llegar a los 761 CV utilizando el modo Boost. Con este potencial son capaces de alcanzar de 0 a 100 km/h en 2,8 y 2,7, respectivamente, según datos oficiales. Unas cifras de rendimiento espectaculares para disparar ambos modelos a una impresionante aceleración, con tiempos que quitan la respiración.

Aunque son puramente eléctricos, el Taycan Turbo S y el Model S P100D no están aquí para salvar al mundo. En el Porsche, los elevados objetivos de eficiencia pura nunca han estado a la cabeza de la lista de prioridades. La denominación Turbo S refleja realmente el espíritu del modelo alemán. Y la P, en el caso del Tesla, hace referencia a rendimiento, "Performance”.

Ponemos a punto al Tesla Model S antes de examinarlo
Ponemos a punto al Tesla Model S antes de examinarlo

Tesla Modes S P100D, preparamos el cohete

Tesla no respondió a nuestras múltiples solicitudes de una unidad de pruebas para nuestra comparativa. Pero no queríamos renunciar a ella, por lo que alquilamos un Model S matriculado en 2019 que montaba todo el equipamiento disponible entonces y con las últimas actualizaciones.

Comenzamos la comparativa en la pista de pruebas en Lahr (Alemania). Primero con el Tesla, que terminamos por cargar completamente unos pocos kilómetros antes de llegar. Para empezar seleccionamos el modo "Von Sinnen +", que no solo maximiza el par, sino también optimiza la temperatura del conjunto de baterías. Este “tratamiento de bienestar” tiene una duración de 25 minutos. Solo entonces podremos acelerar más allá de nuestros sentidos.

Para ello, de acuerdo con las instrucciones, primero se deben calentar los frenos y llevar la suspensión neumática al nivel bajo, reduciendo al máximo la distancia al suelo. Luego hay que presionar el pedal del freno con el pie izquierdo, mientras con el derecho lo hacemos sobre el acelerador –entonces la pantalla muestra el modo “Launch Control”–. Soltamos el pedal del freno… y a hiperventilar.

El Tesla Model S P100D no alcanza las prestaciones esperadas
El Tesla Model S P100D no alcanza las prestaciones esperadas

Mareos y vértigos, nuestras sensaciones

El impulso inicial arrancando desde parado te lleva incluso más allá de la experiencia que puedas sentir con un súper-deportivo, porque la “violencia” estalla sobre el Tesla sin ningún preámbulo. En silencio, sin el rugido que nuestra cabeza podría esperar. Ni se escucha ni se siente el silbido de turbocompresor alguno. Nada que anuncie la llegada de la bola de demolición acercándose irremediablemente –simplemente golpea–. Estabas aquí… y ahora estás allí. Y la percepción fluye a través del cerebro.

Elon Musk prometió a sus clientes en 2019 que este Model S recorrería los 100 m. desde parado en 2,7 segundos y que incluso podría dejar el crono en 2,5 segundos –2,1 anuncia para la versión más potente que llega este año con 1.100 CV–. Pero en nuestro primer intento, nuestro dispositivo de medición muestra 3,2 segundos. Por lo que volvemos a realizar una nueva aceleración calcando el proceso; esta vez una décima por debajo, 3,1 segundos. Lo intentamos de nuevo para ver si conseguimos igualar la cifra oficial, pero los tiempos se suceden sin acercarse. Al contrario: 3,4; 4,5 y 6,1.

El Porsche muestra valores estables entre 2,8 y 2,9 segundos en las diferentes aceleraciones realizadas, mientras que el Tesla cae significativamente a partir del tercer intento. El Taycan ofrece las mejores prestaciones de manera continuada, como en la secuencia de aceleración diez veces seguidas de cero a 250 km/h. La “bola de demolición” ha mantenido inmutable la conciencia diez veces, mientras nuestros estómagos se han tensado otras tantas, las mismas en las que hemos viajado brevemente a otro estado de consciencia. ¿Signos de fatiga? Nosotros sí, pero la tecnología no.

Prueba tras prueba, el Porsche Taycan Turbo S no se fatiga
Prueba tras prueba, el Porsche Taycan Turbo S no se fatiga

¿Son realmente relevantes estas series de pruebas, resultan útiles? No para uso diario. Pero las firmes promesas requieren que una revista especializada las revise para comprobar su credibilidad. El lector tiene derecho a saber si esos espectaculares valores son reales o solo sirven para hacer ruido a través de Twitter.

Hace tiempo que venimos destacando los esfuerzos de desarrollo que Porsche está realizando con el Taycan, por lo que solo destacaremos de forma breve uno de sus hitos tecnológicos: su triple sistema de refrigeración, que corta de raíz las temperaturas críticas en las celdas de la batería. La gestión térmica es tan sutil que el conductor normalmente ni siquiera escucha el zumbido del ventilador. Esto es diferente en el Model S, pues en nuestra unidad el ruido aspirado desde las profundidades de la centralita eléctrica nos acompaña casi todas las veces que nos deteníamos.

Tesla Model S P100D vs Porsche Taycan Turbo S, salimos del circuito

Ahora estamos en nuestras colinas favoritas con sus sinuosas calles, donde someteremos a nuestros protagonistas a numerosas solicitudes de rendimiento en el modo "Von Sinnen +". Es decir, aceleraciones moviéndonos en un rango entre 60 a 100 km/h sin un trazado de curvas, donde el Tesla, después de un tiempo, se siente con el sistema de propulsión frenado; ha bajado su rendimiento.

Ahora, en lugar de golpear la bola contra la pared de la casa, la aceleración a fondo se acerca más a las sensaciones de un martillo golpeando contra un clavo. Obviamente ha entrado en funcionamiento el mecanismo de autoprotección que resguarda la batería de daños. En este punto, por cierto, la pantalla muestra un poco menos del 30 por ciento de nivel de carga. Similar al Porsche, pero éste sin embargo aún utiliza toda la reserva de energía disponible.

El Tesla Model S P100D se autoprotege antes de que haya que lamentar males mayores
El Tesla Model S P100D se autoprotege antes de que haya que lamentar males mayores

Incluso equipado con las estabilizadoras electrónicas opcionales, a nuestra versión del Model S le resultaba difícil mantener el pulso con su rival en el apartado de comportamiento. La majestuosa berlina estadounidense parece resistir desafiante la fuerza centrífuga en curvas largas. Pero en los virajes cerrados, el eje delantero pierde ambición ante las fuerzas laterales; donde el Tesla subvira, el Porsche sale del vértice de la curva como si lo remolcaran, no desviándose un ápice de la trayectoria.

En cualquier caso ninguno se siente ágil en este terreno, donde se hacen sentir el enorme peso y sus grandes dimensiones. Pero el Porche negocia a la perfección la inercia y soporta estoicamente el empuje hacia el borde exterior de la curva. El bloque de baterías colocado muy bajo centra la gravedad hacia el suelo y, a pesar de sus 2.3 toneladas de peso, se mantiene sólidamente en la pista, con una aceleración lateral que hace removerse al estómago. Podemos alegrarnos de que los asientos deportivos ofrezcan tanto apoyo lateral. Y también el hecho de que la dirección y el chasis den tan buena respuesta.

El Model S carece de esa interacción. La dirección ofrece un tacto más artificial y no transmite tan fielmente lo que ocurre bajo las ruedas delanteras como la del Porsche. Como resultado, la estabilidad lineal en autopista se ve más afectada cuando hay ráfagas de viento. La suspensión neumática adaptativa hace un esfuerzo real, con un resultado destacado, pero no puede igualar la serenidad de chasis del Taycan. La suspensión es algo seca en el Tesla.

Tesla Model S P100D vs Porsche Taycan Turbo S, tras el volante

En el interior del Tesla, el silencio de marcha se interrumpe por ciertos crujidos en el panel de instrumentos cuando rodamos por firmes irregulares y los limpiaparabrisas suenan cuando llueve más de la cuenta. Con ciertas ondulaciones sobre el cuero de la tapicería, sellamientos de goma que sobresalen, así como ajustes de plástico y tolerancias irregulares en ciertos ajustes, el nivel de acabado se aproxima más al de un prototipo que al de un coche premium de producción. Por el contrario, el equipamiento de serie es completísimo.

En el centro del salpicadero destaca el enorme monitor de 17 pulgadas. Con una percepción dominante, sigue siendo ambivalente. En términos de presencia, tamaño y nitidez, palidece los productos de la competencia, pero su funcionamiento es mejorable. La generación de teléfonos inteligentes debería permitir usar los pequeños botones y numerosos submenús de manera intuitiva cuando el vehículo está parado. Escribir y deslizar el dedo mientras se conduce distrae incluso a los nativos digitales.

Al volante, las sensaciones del Porsche Taycan Turbo S son exquisitas
Al volante, las sensaciones del Porsche Taycan Turbo S son exquisitas

En cualquier caso, Tesla no se ha centrado en la seguridad operativa: las tentaciones de internet se pueden utilizar incluso a altas velocidades. Además, hay advertencias formuladas de manera cuestionable. Por ejemplo, “como conductor no debe leer el texto grande de las canciones de karaoke, sino solo cantar de memoria”. O el truco legalmente dudoso de declarar las funciones del Autopilot como una versión beta. También en el debe negativo encontramos algunas funciones esenciales, como la circulación del aire oculta en submenús. Eso estaría bien si el control por voz fuera útil en el momento de usarlo, pero el sistema no comprende el comando libremente formulado "¡encienda la recirculación del aire!".

En cualquier caso, si lo comparamos con el Porsche, incluso con el paquete Autopilot –opcional por 7.500 euros–, el Tesla actualmente ofrece menos asistentes y sistemas de seguridad. Por ejemplo, el Model S carece de airbags de rodillas, advertencias de tráfico cruzado y de salida o sistema de visión nocturna.

Tesla Model S P100D vs Porsche Taycan Turbo S, ¿quién dijo ahorro?

En esta ocasión no podemos apuntar ningún récord de bajo consumo de electricidad con nuestros protagonistas. El Tesla consumió 35 kWh/100 km de media, con una autonomía de 294 km, mientras el consumo medio del Porsche fue de 33,9 kWh/100 km y tuvo que ir a la estación de recarga después de 272 km. En el recorrido de conducción económica, el Tesla logró 23,5 kWh/100 km y el Porsche 24,9 kWh/100 km. Esto da como resultado una autonomía máxima de 437 km (Model S) y 370 km (Taycan).

Para recargar, en una estación de carga rápida, el Tesla admitió casi 150 kW, mientras que la potencia recibida por el Porsche subió a 250 kW. La situación fue diferente en nuestra wallbox con corriente alterna de 22 kW. Aquí, el Model S alimentó su batería trifásica con 24 amperios de intensidad, invirtiendo casi 6,4 horas para una recarga completa. Por su parte, el Taycan estuvo enganchado al cable durante 8,3 horas, necesitando para su recarga tres fases de 16 amperios de intensidad cada una, por lo que solo usó 11 kW de potencia, la mitad de las posibilidades de carga de nuestra wallbox.

El Tesla está por delante del Porsche en términos de opciones de carga y consumo, así como de funcionalidad, con su amplio portón trasero, el asiento posterior de tres plazas en lugar de dos asientos y una entrada más fácil a su interior. Sin olvidar la pantalla con su detallada visualización. Y, por supuesto, el precio: por el del Taycan podríamos adquirir casi dos Model S. Pero cuando se trata de conducir un automóvil, el Porsche está claramente por delante. Siendo claros, el Taycan es la mejor berlina eléctrica. ¡Genial si puedes pagarla!

 

Porsche Taycan Turbo S vs Tesla Model S P100D

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