Lexus GS 430

Si el GS 300 equipado con el V6 de 228 CV no llegaba al nivel de sus rivales, ahora, con el nuevo V8 de 283 CV, está en plenas condiciones de restar protagonismo a las realizaciones germánicas más exquisitas de su categoría.

Lexus GS 430
Lexus GS 430

A parte de las indudables cualidades del modelo -y que en breve pasaremos a analizar- se nos ocurren dos posibles «respuestas» a la pregunta que acabamos de enunciar. Una de ellas es la «exclusividad» de la marca, pues, pese a que en el mercado americano y asiático -en éste no como Lexus, sino como Toyota- es uno de los coches de lujo de mayor venta y aceptación, en el europeo y, concretamente en el español, es un coche aún muy poco visto, lo cual también tiene sus inconvenientes, porque a veces hay que explicar su procedencia y precio. Y otra, por la acertada política del departamento comercial, que deja bien claro al cliente la confianza en su producto, mediante una garantía de nada menos que 6 años, en la que se incluye -o se paga a priori, según se entienda- el mantenimiento gratuito del vehículo durante 3 años, incluyendo el primer juego de neumáticos. Centrándonos ya en el GS 430, hay tres apartados que le hacen brillar con luz propia y que merecen especial atención: mecánica (motor y cambio), comportamiento dinámico (bastidor) y confort de marcha (por calidad de rodadura y ausencia de ruidos). Los dos primeros harán las delicias al conductor que busque una berlina de cierto carácter deportivo. Por su parte, el resto de los pasajeros disfrutarán de un viaje en «clase preferente», bien sea por el excelente aislamiento o por el espacio disponible en las plazas traseras. Si bien, cualquiera de los modelos de su clase sólo ofrece un tratamiento especial para cuatro pasajeros, porque el túnel de transmisión condiciona al que viaja en el asiento central trasero.