Honda Accord Tourer 2.2 i-CDTi Executive

Pocas veces pasa por nuestras manos un producto tan sólido con este Honda. Al excelente comportamiento de su chasis, extraordinariamente aplomado en un vehículo familiar, se une uno de los motores Diesel más vanguardistas.

Honda Accord Tourer 2.2 i-CDTi Executive
Honda Accord Tourer 2.2 i-CDTi Executive

A nadie se le escapa que las carrocerías familiares que se venden en nuestro país (donde gustan más los monovolúmenes) están unidas, casi invariablemente, a un motor Diesel. Por ello, contar con una máquina que reúna prestaciones, consumos ajustados y un funcionamiento óptimo resulta fundamental, especialmente en el sector en el que se mueve el Accord. En el segmento D se enmarcan vehículos tan reconocidos como el Ford Mondeo Wagon, el Opel Vectra SW, el Renault Laguna Grand Tour o el Audi A4 Avant y no es fácil encontrar un producto con el que hacerles frente.

 
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Sin embargo, Honda ha acertado plenamente con la versión Tourer asociada a la mecánica 2.2 i-CDTi. Cuando probamos este afinado propulsor en la carrocería “normal" no tardamos en rendirnos a su buen hacer y nos preguntábamos si su comportamiento sufriría perjuicios en un modelo más grande y pesado. Pero la respuesta ha vuelto a ser una grata sorpresa.Honda ha dado en el blanco con su primer motor Diesel de desarrollo propio: ofrece la potencia de manera lineal desde los primeros compases, es silencioso y se muestra infatigable. No hay fisuras en su comportamiento, como si las piezas se hubieran ensamblado con la misma precisión que muestra la peculiar campaña publicitaria de la marca. El aluminio empleado en la realización del propulsor proporciona ligereza al conjunto, que parece ajeno a las vibraciones y traqueteos habituales en las mecánicas de gasóleo. Advertiremos esta ausencia de sonoridad en cuanto giremos la llave de contacto: un rumor dulce, amortiguado, llegará al habitáculo. Incluso este recuerdo de que el motor está en marcha desaparecerá cuando su temperatura aumente.Nuestras demandas ante el acelerador serán atendidas con rapidez y eficacia. Con 140 CV oficiales (150, según revela nuestro banco de rodillos), existe potencia de sobra para mover un familiar que pesa más de una tonelada y media. Sin embargo, parece llevar alas mientras se desliza por las autopistas. La entrega de fuerza se hace de manera sostenida y ya contaremos con una buena reserva en la zona baja del cuentarrevoluciones. El máximo llega antes de las 3.000 rpm, por lo que no tendremos que emplearnos excesivamente con el acelerador para lograr un ritmo vivo. Dócilmente, el propulsor ofrece lo mejor de sí con un esfuerzo mínimo, pues gana velocidad desde abajo. Su funcionamiento es impecable y se lo debe a los avances tecnológicos incluidos en su montaje. Ya te hablamos sobre ellos cuando asistimos a la presentación del propulsor; encontrarás toda la información pinchando en el enlace.La potencia se gestiona a través de una caja de cambios manual de cinco velocidades. No notaremos saltos muy bruscos de una a otra, ya que el escalonamiento está bien resuelto, aunque sí echaremos de menos una sexta marcha a la que ya recurren la mayoría de los fabricantes. Con ella, se desahogaría el régimen del motor, que respiraría aún mejor en la zona alta de giro, y se rebajarían unos consumos bastante ajustados. En este apartado, el Accord Tourer iguala la tónica del segmento y se conforma con un gasto medio de carburante de 7,1 litros/100 kilómetros.Honda ha realizado varias pruebas en las que estas cifras han sido rebajadas: el circuito oval de alta velocidad de Papenburg (Alemania) acogió una demostración en la que los Accord 2.2 CDTi Sport lograron un consumo mixto de 3 l/100 kilómetros en un tramo de 675 km. Además, batieron varios récords de velocidad en su categoría; las berlinas de la marca nipona registraron un ritmo medio de 209,8 km/h en un período de resistencia de 24 horas.