Contacto: Ford Focus ST 170

Un nuevo motor de 173 CV con cambio de 6 velocidades y un bastidor —ya de por sí excelente— afinado para la ocasión, convierten a este Focus en el GTI gratificante y eficaz que era de esperar.

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Con la imagen deportiva de la marca representada desde hace varios años por el Focus WRC en el Campeonato Mundial de Rallyes, no se entiende cómo no se ha sacado antes partido comercial a esta estrategia. En cualquier caso, parece que ha llegado la hora y por partida doble. A finales de año se presentará el Focus RS, con motor 2 litros de 220 CV. Y antes, en el mes de junio, será este ST 170 el que veamos en los concesionarios, a un precio de 22.640 euros la versión de 3 puertas, descartándose en un principio en nuestro país la de 5.

En el motor recae el principal protagonismo de este ST. Derivado del 2.0 Duratec de 130 CV, esta versión está prácticamente rehecha de culata para arriba. Se ha trabajado para compatibilizar ganancia de régimen y potencia a altas revoluciones, con una buena curva de par a bajo y medio régimen. Para ello se ha desarrollado un sistema de distribución variable continua de admisión, que se sincroniza a la vez con un colector de admisión de dos etapas, con el cambio programado de una a otra a 6.000 rpm. La relación de compresión se ha aumentado ligeramente y todos los flujos internos se han optimizado, con válvulas y conductos más grandes. Son 43 CV y 2 mkg los ganados, para un total de 173 CV y 20 mkg. La potencia máxima llega a las 7.000 rpm, cortando 350 más arriba. Y según el fabricante, desde 2.200 rpm ya se dispone del 85 por ciento del par. Para garantizar la fiabilidad de este motor de altos vuelos al sistema de lubricación se le ha incluido un radiador de aceite, pudiéndose controlar los parámetros de presión y temperatura mediante sendos relojes en el salpicadero.

En marcha, la respuesta de este motor es muy lineal en toda su banda de revoluciones, aunque la franja de las 5.000 marca un antes y un después. No obstante, se le echa en falta algo más de carácter. A lo mejor por su progresividad y discreta pero bonita acústica engañe, pero sin faltarle espontaneidad en su respuesta, no tiene la brillantez final del 2 litros de 169 CV del Renault Clio Sport. Sus buenas promesas en cuanto a emisiones quizás expliquen este carácter más sosegado, algo que generación tras generación los motores cargan a sus espaldas.