Audi A6 3.2 FSI Quattro Tiptronic

Más grande, cómodo y atractivo, el nuevo A6 supera en todos los apartados al modelo precedente. El 3.2 FSI de inyección directa de gasolina dotado de tracción total y cambio Tiptronic resulta simplemente delicioso.

Esta mecánica no es completamente nueva, pues es herencia directa de la competición, aunque sí ha sido estrenado en el A6. Con seis cilindros en V a 90 grados y 3,2 litros de capacidad, ofrece una potencia máxima de 255 CV y un par máximo de 33 mkg a 3.250 rpm. La potencia específica no es muy elevada, pues no llega a los 80 CV/litro, pero tratándose de un motor atmosférico no está mal. Por poner un ejemplo, el nuevo motor turbo FSI del A3 Sportback, que también llevará el A4 en breve, rinde 200 CV con sólo dos litros de capacidad.Esta nueva mecánica dispone de algunos elementos tecnológicos de última hornada, como colectores de admisión variable, para mejorar el par a bajas revoluciones o sistema de distribución variable con sistema de reglaje automático. La inyección de combustible, que permite mezcla pobre (con más aire de lo normal) utiliza un sistema de conducto común a alta presión para mejorar el flujo de la mezcla. En teoría, el FSI funciona de forma óptima a un determinado régimen de giro. A mayor carga, el consumo es el normal e incluso mayor, porque los gases de escape circulan por una “trampa" de óxido de nitrógeno, que se “limpia" al alcanzar una temperatura elevada.Sobre el papel, los datos de consumo no son elevados, pues homologa un consumo medio de 10,9 litros a los 100 km, cifra que nuestro Centro Técnico no ha conseguido lograr. Sin ser disparatados, en carretera se pueden lograr valores razonables, pero en ciudad es difícil bajar de los 12 litros a los 100 km.Por su parte, las prestaciones son brillantes: anuncia una velocidad máxima autolimitada a 250 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 6,9 segundos. Nosotros hemos logrado un registro peor, en 8,3 segundos, pero nuestra unidad era tracción total dotada con cambio Tiptronic.Su funcionamiento es muy suave y progresivo, dispone de potencia desde abajo y se estira sin problemas por encima de las 6.500 rpm. Una de sus principales cualidades es la baja humorosidad que proporciona, aunque no sólo el motor emite poco ruido, el habitáculo está muy bien insonorizado.El comportamiento que ofrece es francamente bueno: enérgico desde sus inicios de giro, potente y con buena capacidad para subir de vueltas, ofrece un elevado agrado de utilización. Con sólo recorrer unos kilómetros apreciamos la calidad que ofrece al rodar. De ello se encarga una dirección de asistencia variable adaptativa de excelente precisión, un chasis con suspensiones muy elaboradas y unos frenos potentes.Precisamente las suspensiones son un aspecto destacable, pues con un tarado no muy blando se consigue solucionar el compromiso entre la comodidad y la eficacia. Apenas balancea en curva y no resulta incómodo para los ocupantes. Gran parte del secreto se encuentra en el tren trasero, dotado de sistema de geometría variable con muelles y amortiguadores separados, brazo superior y triángulo inferior. Delante cuenta la clásica de paralelogramo deformable con triángulos superpuestos y muelles. (Está previsto que en breve incorpore opcionalmente sistema de suspensión neumática, como la del A8).Si a esto le sumamos un cambio Tiptronic S de seis velocidades y un sistema de tracción a las cuatro ruedas, la combinación resulta perfecta. Divertido de conducir cuando queremos disfrutar en zonas viradas de montaña o exquisito y cómodo para desplazamientos por ciudad o carretera.Permite una conducción ágil y sencilla en cualquier tipo de recorrido ayudada de forma notable por el sistema de transmisión integral Quattro y por el cambio automático con levas en el volante. Para subir marchas sólo es necesario mantener el acelerador pisado, el propio dispositivo se encargará de cambiar en un breve lapso de tiempo, mucho más rápido que si tuviéramos que desplazar la palanca. En caso de que queramos reducir, sólo será necesario accionar levemente la palanca situada en el volante, siempre que el régimen de giro resultante no permita el máximo preestablecido. También se podrá modificar la marcha mediante la palanca de cambios convencional.En cuanto al equipamiento, no podemos decir que esté mal dotado, pero sí es cierto que el precio es elevado, 51.000 euros de vellón no son un tema baladí, pero está en la línea de sus competidores. Sorprende que la versión Diesel, con equipamiento similar, cambio Tiptronic y tracción Quattro cuesta algo menos de 49.000 euros, una opción a tener en cuenta para los que quieran “ahorrar".

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