A prueba el Audi R8 V10 Spyder: atmosférico, deportivo y descapotable

Se trata de la versión básica del Audi R8 V10 Spyder, pero es más que suficiente para exaltar las emociones del más frío de los mortales.
Juan Ignacio Eguiara
A prueba el Audi R8 V10 Spyder: atmosférico, deportivo y descapotable
Audi R8 V10 Spyder: atmosférico, deportivo y descapotable… lo tiene todo

El espectacular deportivo de Audi se ha renovado recientemente. Y esto afecta también a esta versión Spyder que, es su versión más “básica” rinde ahora 30 CV más de potencia, que compensa el incremento de peso, y mejora la efectividad. Yo siempre he considerado que las carrocerías descapotables no necesitan las variantes de motor más potentes para poder disfrutar. Por ello esta opción mecánica de “solo” 570 CV es más que suficiente. Aunque hay que tener en cuenta que Audi también ofrece la versión más potente con su diseño Spyder. Esta versión se llama ahora Performance –antes se denominaba Plus- y cuenta con nada menos que 620 CV, aunque la arquitectura mecánica es la misma. Es decir, el mundialmente famoso y admirable V10 atmosférico de 5,2 litros.

AUDI R8 V10 SPYDER: atmosférico, deportivo y descapotable… lo tiene todo.

No hay Audi R8 como los V10

Audi R8 Spyder: el poder del V10 atmosférico

El Audi R8 V10 Spyder frente al Performance se diferencia solo en 50 CV, que en otros coches se nota mucho, pero que en este impresionante V10 atmosférico que gira hasta 8.700 rpm y que la velocidad de sus pistones es de 26,9 m/s, es complicado saber distinguirlos si no tienes un sofisticado sistema de medición de prestaciones o un banco de potencia. Con las simples sensaciones que nos transmite el coche a nuestro cuerpo, no podemos saberlo.

Publicidad

Y prueba de ello es que en este caso, la versión Spyder con este motor de 570 CV hemos logrado unas prestaciones similares a las del Performance Coupé y su registro en la vuelta rápida al circuito ha sido incluso mejor.

Primero tengo que decir que a mí, personalmente, no me entusiasma la versión Spyder del R8 por una razón: no se puede ver el motor bajo la cúpula transparente de la versión Coupé. Esta mecánica V10 atmosférica es tan llamativa y atractiva que es una obra de ingeniería, una obra de arte que todos deben poder admirar. Por eso cuando decidieron poner la cúpula en el Coupé me pareció la mejor ideal del mundo. Lo que sucede es que cuando te quitan ese privilegio lo echas mucho de menos. Y eso es lo que pasa en el Spyder, que por el problema de la configuración de la capota, hay que poner una tapa plana pegada al motor, con diferente diseño de refrigeración y no puede ser transparente.

AUDI R8 V10 SPYDER: atmosférico, deportivo y descapotable… lo tiene todo.

La capota de lona es la seña de identidad del Spyder

Audi R8 Spyder con capota de lona

La capota se aloja entre los asientos y el motor bajo una tapa de CFRP (Polimero reforzado de fibra de carbono). La cinemática es en Z, muy rápida, en 20 segundos está la lona escondida. La luneta trasera es independiente y se puede subir y bajar como cualquier otra ventanilla, también independientemente si esté la capota subida o bajada. El tejido se puede elegir en tres colores diferentes y la sensación es de una gran solidez. Por supuesto lleva unos arcos antivuelcos escondidos que saltan en caso de necesidad. El bastidor ASF (Audi Space Frame) es la base de la construcción ligera del R8. en el Coupé pesa 200 kg y en el Spyder 8 kg más. El 14% es de CFRP y el 74% es aluminio. El mayor peso del Spyder es porque se han reforzado puntos como los estribos, los pilares A y el marco del parabrisas.

Publicidad

Audi R8 Spyder: volumen de maletero reducido

Las ventajas de poder conducir un R8 en versión abierta son evidentes. Las sensaciones de escuchar su impresionante motor se multiplican. Y solo por eso ya merece la pena elegir esta versión. Pero además de no poder ver el motor, tienen otros hándicap. Por ejemplo se pierde el volumen de carga que tiene el coupé detrás de los asientos, que es nada menos que 226 litros. Solo nos queda el maletero bajo el capó delantero de solo 112 litros. Dejar espacio para guardar la capota es lo que tiene.

Además de que los respaldos de los asientos no se pueden inclinar mucho sin que la banqueta se vaya hacia delante, por lo que las personas altas como yo pues tienen que llevar el respaldo muy vertical. Para una conducción al ataque en circuito está muy bien, pero para el día a día se pueden cargar un poco más las lumbares.

AUDI R8 V10 SPYDER: atmosférico, deportivo y descapotable… lo tiene todo.

Solo podemos ponerle una pega a este Audi R8 V10 Spyder: no podemos ver su motor tras la tapa transparente

El siguiente defecto que tiene una versión así es que el peso se incrementa. Entre los refuerzos, la capota que solo ella pesa 44 kg y los nuevos elementos como los arcos antivuelco, según nuestra báscula han sido algo más de 100 kg respecto a un coupé, lo cual no deja de entrar en lo razonable pero deja el peso total bastante alto.

Teniendo en cuenta que este motor es de solo 570 CV la relación peso/potencia de nuestra unidad es mucho más desfavorable que el Coupé Performance que tuvimos hace unos meses (de 2,7 a 3,2 kg/CV). Pero lo sorprendente de todo es que los resultados frente al cronómetro han sido asombrosos. Hemos logrado unas cifras de prestaciones solo ligeramente superiores a las del poderosos Performance. Pero lo mejor es que en nuestra pista, el tiempo ha sido incluso mejor.

Audi R8 Spyder: efectividad ante todo

Las sensaciones han sido muy buenas y el comportamiento excelente. Recordemos que en el R8 Coupé Performance de 620 CV que probamos, el tiempo fue de 6 décimas más, pero nos estuvimos quejando que el subviraje era demasiado acusado. En este no hemos tenido este problema, estaba mejor puesto a punto y se comportó como estamos acostumbrados en todo los R8, con mucho nervio en todo tipo de virajes y la necesidad del piloto de estar atento a cualquier movimiento de la zaga, tanto en retención, como en aceleración. Es tan ágil que cualquier insinuación del volante se deja notar en la pista y el coche se mueve mucho. Y como se va muy rápido, los controles con el volante han de ser muy rápidos y vivos. No es un coche para inexpertos si desconectamos los controles. En este caso lo llevamos en modo Dynamic sin el ESP. Hay que decir que lleva el botón en el volante con el Drive Selct, pero no tienen muchos modos con conducción (el performance tiene alguno más para mojado y para circuito). Un coche como este R8 se merecería más modos de conducción y más posibilidades de configuración de los controles de tracción para adecuarlo a cada circuito y cada circunstancia.

AUDI R8 V10 SPYDER: atmosférico, deportivo y descapotable… lo tiene todo.

Da gusto escuchar este V10 completamente al descubierto
Publicidad

La motricidad es excelente con su tracción total quatrro y con el diferencial trasero con efecto autoblocante que trabaja el 25% en tracción y 45% en retención. Pero tanto mejor es la frenada de este Spyder, que ya nos impresionó en el coupé y en este más pesado ha sido igualmente impresionante. Los frenos de acero cumple a la perfección pero los cerámicos son necesarios para soportar la fatiga, aunque se pierde cierta mordiente en frío. Y la suspensión magnética que se adapta a la conducción es de serie en esta versión, mientras que es una opción para el performance que lleva una “fija” más enérgica para circuito. En este caso los amortiguadores magnéticos permiten un modo confort más apropiado para el día a día, si no es demasiado duro. Aunque como digo siempre con este tipo de coches, sonará mucho en el habitáculo, no habrá espacio para dejar las cosas, consumirá también bastante y la suspensión nos dejará la espalda molida pero… sarna con gusto no pica. Ya me gustaría a mí sufrir así.

Publicidad
También te puede interesar

El Audi R8 V10 con propulsión trasera deja de ser una serie limitada y se convierte en una versión más de toda la gama del deportivo.

No hay muchos cambios relevantes, pero el nuevo Audi R8 sigue siendo escalofriante. Su motor V10 ahora anuncia 10 CV más y modifica su nombre de Plus a Performance. Y es que sus prestaciones siguen siendo de primer nivel.