Las 5 piratas más famosas de la historia

En la época dorada de la piratería, las mujeres no sólo jugaron el papel de víctimas, enamoradas o prostitutas, ellas también fueron “grandes” piratas, aventureras, valientes y muy temidas.

Candela Ayarzagüena

En los doscientos años que transcurren entre la primera mitad del siglo XVI y la primera mitad del siglo XVIII, la figura del pirata se constituyó en un símbolo de la época, exaltado por novelas y leyendas.

Pero había piratas (que robaban por propia iniciativa), corsarios (asaltantes marinos a sueldo de algún reino en guerra para debilitar al enemigo), y bucaneros y filibusteros de origen y marco de acción caribeño.

¿Por qué fueron nido de piratas las costas americanas?

Tras el descubrimiento de América por parte de los europeos, el oro español despertó la codicia de sus enemigos, que se valieron de los corsarios para mermar las riquezas españolas, aumentar las propias e inclinar la balanza de la victoria hacia uno u otro bando.

También contribuyó al auge de la piratería la naturaleza y circunstancias de los colonizadores del Nuevo Mundo, aventureros, empobrecidos y atraídos por el oro y la plata.

A lo largo del siglo XVI, las guerras de España contra Francia y luego contra Inglaterra también se reflejaron en los mares americanos a través de la presencia de los corsarios. La primera gran acción pirata se registró en 1521, cuando Jean Florín capturó, a la altura de las islas Azores, el tesoro azteca de Moctezuma II, enviado por Hernán Cortés desde México. El ciclo de la piratería francesa se había iniciado.

Las principales poblaciones del Caribe, puertos de salida de las flotas de la plata, fueron víctima de reiterados asaltos y nombres como François le Clerc (el primer Pata de Palo), Jacques Sore, Martín Cote, John Hawkins, Francis Drake, Thomas Cavendish o el conde de Cumberland aterrorizaron en estos años a los vecinos de las Indias.

Las 5 piratas más famosas de la historia

Las mujeres no fueron ajenas al mundo de la piratería, y la historia de los mares está salpicada de famosos piratas con nombre de mujer:

1. Juana de Belleville (1300 – 1359)

Apodada como la tigresa bretona, fue una noble francesa que se convirtió en corsaria en el s.XIV a consecuencia de la muerte de su marido, Olivier IV de Clisson, decapitado tras ser acusado de felonía por el rey Felipe VI de Francia.

Dos de sus cinco hijos la acompañaron en su hazaña de venganza. Y junto a un gran número de señores de Bretaña, comenzó su guerra contra el rey y su sobrino. Para ello, se hizo con dos barcos y abordaba a los navíos comerciales franceses.

2. Grace O’Malley (1530 – 1603)

Hija del navegante dedicado al comercio internacional Eoghan Dubhdara O’Maille. Acompañó a su padre y a sus dos marinos en diversas travesías marinas participando en actos de piratería contra españoles e ingleses. Recibió el perdón de la reina Elizabeth tras renunciar a la piratería en 1586.

3. Anne Bonny (1698 – 1790)

Conocida por su diminutivo Boon, fue una corsaria irlandesa que operó durante los primeros años del s. XVIII y que, junto con su compañera, Mary Read, fueron las dos únicas mujeres que se sabe que fueron declaradas culpables de piratería.

Se casó con James Bonny, marinero que estaba metido en el mundo de la piratería, pero que lo único que buscaba era la fortuna de su familia. Después conoció al pirata Jack Rackham, apodado Calico Jack, que fue intendente a bordo del Ranger, bergantín del pirata Charles Vane.

Tras la captura de un buque alemán, su vida se cruzó con la de Mary Read.

4. Mary Read (1697 – 1721)

De origen irlandés, su destino ya estaba escrito cuando su madre la vistió de chico para que pudiera ser su heredera. Entró al servicio del rey como grumete y sirvió más tarde en la infantería. Tras marchar a Holanda en 1719 y fallecer su marido, volvió a vestirse de hombre y se enroló como marinero en un barco holandés. Este barco fue atacado por James y Anne Bonny. Anne descubrió que era mujer y entabló con ella una relación de amistad, convirtiéndose en pirata.

Sin embargo, el comandante Jonathan Barnet puso fin a sus días de piratería, y a diferencia de sus compañeros hombres se libraron de la horca alegando estar embarazadas. Mary Read falleció de unas fiebres y Anne Bonny desapareció.

5. Cheng I Sao (1775 – 1844)

Madame Ching o Ching Shih, fue la primera mujer pirata de China. Tras sus nupcias con el capitán Cheng I (pirata), formaron una coalición de más de 400 barcos y 70.000 marinos. Al final de su carrera, esta mujer llegó a tener bajo su mando a más de 2.000 barcos. Elaboró un código de leyes sobre sus subordinados, a los que exigía obediencia plena.