Porsche Cayenne S E-Hybrid: prueba de manejo

AU239-Porsche-Cayenne-S-E-Hybrid-1.jpg
AU239-Porsche-Cayenne-S-E-Hybrid-1.jpg

Por Héctor Torres Fotos: José Luis Ruiz Edición para online: Manuel Fernández

 

En medio de las tantas tendencias que en el mundo de hoy se adoptan -de las cuales la industria automotriz también participa-, a veces podemos pasar por alto que algunas modas, de hecho, tienen un propósito de fondo que les da sentido.

 

 

Fórmula probada

 

Primero el antecedente. Desde el 918, para Porsche –y para muchos otros- el panorama ha cambiado y con éste, también la forma de pensar en la tecnología eléctrica, sobretodo en lo que respecta a los autos de altas prestaciones.

 

Por supuesto no estamos diciendo que su empleo sea cosa reciente, pero sí que los avances y el interés que ha retomado en los últimos años.

 

Así, no es sorpresa encontrar unos faros con pupila de cuatro diodos figurando en las discretas actualizaciones estéticas por fuera y un volante casi idéntico al del coupé con motor central, por dentro; todo ordenado por la calidad a que la marca nos tiene acostumbrados. De ahí en más, únicamente los indicadores y mandos de funcionamiento del propulsor alterno se suman a las placas distintivas, la doble “boca” de repostaje y a las agujas de los relojes y mordazas bañadas en “verde ácido”.

 

Para el atracón

 

Del modelo al que reemplaza toma el V6 de 3.0 litros; lo interesante: ya no es un supercargador sino dos turbinas las que sobrealimentan al bloque para producir, junto con el motor eléctrico, enérgicos 410 caballos de fuerza y 435 lb-pie de par.

 

Otra sustancial diferencia es la batería de iones de litio –antes de níquel e hidruro metálico- que incrementa su capacidad de 1.7 a 10.8 kWh. Y si bien la clavija del segundo “depósito” hace evidentes las ventajas de recarga, es ya tras el volante y familiarizados con los modos de manejo, que puede apreciarse el progreso. Con el “E-Charge” activado, no hace falta estar conectados a la pared para que la pila se reabastezca.

 

La batería también recolecta potencia de la inercia tras desaceleraciones –a la cual contribuye la función de desacoplamiento de la Tiptronic-, y del trabajo de los frenos regenerativos para “llenarse”. Mientras esto ocurre, el andar se percibe con clara inclinación al confort vía una dirección que mitiga al máximo el esfuerzo de maniobra, una suspensión de mayor recorrido que no alcanza a calificar de suave –en parte por culpa de las especificaciones de llanta- y una transmisión que mantiene al propulsor girando rara vez por encima de las 3,000 vueltas a través de sus ocho escalones. A esta modalidad le exprimimos nada despreciables, aunque tampoco espléndidos, 8.4 km/l.

 

Pero la verdadera maravilla comienza cuando se alcanza un cierto nivel de carga y presionamos el botón “E-Power”… ¡voilà!, un eléctrico 100% funcional que puede llevarnos hasta cerca de los 130 km/h. Tiene sus restricciones, eso sí. Exige paciencia, por ejemplo, al momento de ir cuesta arriba, pues sufre en empinadas pendientes. Por lo demás, es muy sencillo entenderse con este modo; incluso se activa un “tope” en el recorrido del acelerador que le advierte a nuestro pie hasta dónde podemos llegar antes de que la máquina a gasolina entre a funcionar.

 

 

Sustituto artificial

 

Ahora, con un Porsche no todo puede ser moderación y para eso están los “Sport” y “Sport Plus”. Y he ahí la ironía: si en la serie previa la premisa era un deportivo con disfraz “verde” para seguir la moda, la actual se pasó en recato, pues ni puesto este último modo de manejo la dirección pierde una tangible parsimonia. Sí es precisa pero no tanto como en la Macan o incluso otros Cayenne y la caja, bueno, no es una PDK y se resiente de inmediato. Y aunque sí se pueden probar las mieles de la genética de Stuttgart en lo que refiere a desempeño, al final la sensación es como con esos edulcorantes, que replican los efectos dulces en lo que degustamos pero se sabe que no es lo mismo.

 

 

NOS GUSTA

Modo eléctrico efectivo

Empuje del V6 turbo

Suspensión neumática

 

NOS GUSTARÍA

Mejor tacto del pedal de freno

Mayor refinamiento dinámico

¿Incentivos para su adquisición?

 

Resumen técnico

 

MOTOR

Tipo/cilindrada: V6, 3.0 l, supercargador + motor eléctrico

Potencia máxima: 333 hp entre 5,500 y 6,500 rpm (+95 hp)

Par máximo: 440 Nm entre 3,000 y 5,250 rpm

TRANSMISIÓN

Caja: Automática, ocho velocidades

Tracción: Integral permanente

DIMENSIONES

Largo x ancho x alto: 485 x 193 x 170 cm

Distancia entre ejes: 289 cm

Cajuela: 580 litros

Tanque de combustible: 80 litros

Peso vacío: 2,350 kg

PRUEBAS AUTOMÓVIL (a 2,240 msnm)

0 a 400 metros: 15.15 s

Rebase 80 a 120 km/h: 4.11 s 

Frenado de 100 a 0 km/h: 38.0 m  

Los mejores vídeos