Nissan Altima 2017: primeras impresiones

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Por: Ernesto Roy Ocotla

 

La ciudad californiana de Los Ángeles fue testigo del renacimiento de un producto importante para Nissan, el sedán Altima, que en nuestro país se mantiene como el líder del segmento, con 4,193 unidades vendidas hasta octubre del presente año y un crecimiento con relación a 2014 del 15.8%.

 

La fecha estimada para el lanzamiento regional del sedán mediano se calcula para el segundo trimestre del siguiente año, momento en el cual podremos encontrarlo en cuatro distintas versiones.

 

Además del diseño exterior que adopta los rasgos ya establecidos en la X-Trail y el Maxima, como la parrilla en “V” o los faros con silueta de boomerang, por decir un par de elementos frontales, el interior muestra un habitáculo aterrizado en cuanto a funcionalidad y equipamiento.

 

 

Por ejemplo, encontramos asientos de tela o piel dependiendo de la versión y un sistema de infotenimiento que naturalmente va incorporando elementos de acuerdo a la cantidad que se desembolse. Para las básicas, se ejecuta mediante una pantalla de 5” y el sistema de sonido de casa con seis bocinas. En el caso de la variante más equipada, que también será la única en montar el V6 de 3.5 litros, la pantalla crece a 7” (no tan grande para lo visto en la gama) y ya es táctil, con las últimas aplicaciones de NissanConnectMR y Siri Eyes Free. Este último desarrollo aprovecha el sistema operativo de teléfonos inteligentes Apple para gestionar mediante voz varias funciones y así disminuir las distracciones mientras se maneja.

 

Antes de encender el motor de nuestra unidad de contacto -elegimos la cuatro cilindros, pues será la que más se venda- nos tomamos un momento para familiarizarnos con los elementos en el habitáculo. La postura al volante es fácil de encontrar y se caracteriza por una buena visibilidad hacia todos lados. Los elementos del panel central están orientados tanto a quien maneja como a quien lo acompaña, pues estamos hablando de un vehículo familiar.

 

 

Apretamos el botón de encendido y el cuatro cilindros cobra vida con un sonido discreto pero agradable en aceleraciones. Debajo del primer volumen encontramos un elemento 2.5 l de 182 caballos y 180 lb-pie. La caja para todas las variantes es automática tipo CVT, con la típica tracción frontal.

 

En cuanto al funcionamiento del primero, y guardando las reservas para la prueba completa que llevaremos a cabo más adelante, nos encontramos con un propulsor despierto a nuestras órdenes. El arranque desde cero es consistente y en el tráfico de la ciudad californiana que nos recibió, las incorporaciones y rebases se realizan con prontitud.

 

La caja CVT ha sido recalibrada para simular cambios como si se tratara de una automática tradicional y en honor a la verdad hemos de decir que no lo hace mal. No hay tanto ruido en aceleraciones plenas como en anteriores versiones o incluso la antecesora y la transmisión de energía se lleva a cabo sin pérdidas.

 

Los mandos han mejorado en tacto, hablando específicamente de la dirección. Se siente más rápida y precisa cuando trazamos curvas y si acaso se es más brusco en el punto de entrada cuando se apunta hacia el vértice. No hay un endurecimiento poco natural, la asistencia es constante.

 

 

Para mejorar el control, también contribuyen suspensiones reajustadas y con nuevos elementos, que ofrecen un suave filtrado de imperfecciones gracias al cambio de amortiguadores y en contraparte, el balanceo bajo exigencia tampoco es acentuado. Es claro que no tratamos con un deportivo, pero el conductor no estará aislado de sensaciones si incrementa el ritmo en carreteras reviradas.

 

Como buen familiar, la calida de marcha ha sido cuidada a profundidad y eso también se nota en la integración de elementos como parabrisas con materiales aislantes o todo un tratamiento en el habitáculo.

 

Lo que resta ahora es esperar a que se acerque la fecha de lanzamiento para echar mano de nuevo a este sedán que demuestra un profundo trabajo de actualización para complicar la competencia del segmento, pues tiene los elementos necesarios para pelear por el liderato del mismo.

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