Por Santiago Álvarez (@santi_al91)
Aunque los organismos de seguridad no se suelen someter vehículos deportivos a pruebas de choque por su bajo volumen de ventas, esto no impidió al IIHS evaluar los tres cupés grandes que ofrecen los fabricantes de Detroit: Chevrolet Camaro, Dodge Challenger y Ford Mustang.
El organismo indica que al ser vehículos de alta potencia, son conducidos de manera más agresiva y rápida, lo cual hace suponer a los conductores que los fabricantes ofrecen un nivel más estricto de seguridad, pues son autos que registran tasas de accidentalidad más altas. Sin embargo, los resultados no fueron óptimos, pues ningún modelo reunió los requisitos necesarios para obtener el Top Safety Pick o el Top Safety Pick+.
Según el organismo, el Mustang fue el modelo mejor librado, pero todavía tiene un margen de mejora en algunos aspectos, pues aunque ofreció un nivel de protección “Bueno” en cuatro de las cinco pruebas básicas (Moderate Overlap, colisión lateral, fortaleza estructural del techo y protección de asientos y apoyacabezas), el IIHS calificó como “Aceptable” los resultados obtenidos en el riguroso Small Overlap, debido a que aunque los sensores registraron un bajo riesgo de lesiones para los ocupantes, elementos como la bisagra de la puerta y el tablero mostraron un nivel de intrusión superior al permitido.
Por su parte, el Camaro superó sin problemas esta exigente prueba (registrando un bajo riesgo de lesiones en esta evaluación) y también ofreció un nivel de protección “Bueno” en las demás, excepto en la fortaleza estructural del techo, donde registro una calificación “Aceptable”. El organismo anota que este último aspecto es importante en un auto deportivo, pues el IIHS indica que esta clase de vehículos tienen la tasa de mortalidad más elevada en volcamientos.
El Challenger fue el modelo que obtuvo las calificaciones más bajas, con un nivel de protección “Marginal” en el Small Overlap y “Aceptable” en las pruebas que miden fortaleza estructural del techo y la protección de asientos y apoyacabezas. Al respecto, se evidencia el envejecimiento de esta plataforma, pues la rueda delantera se desplazó dentro del habitáculo y atrapó un pie del maniquí (tanto que tuvo que tuvo que ser separado del resto del cuerpo), el cual registró un riesgo potencial de lesiones graves en las piernas. Así, el organismo señaló que el habitáculo ofrece un espacio limitado de protección al conductor.
Finalmente, la evaluación que pone a prueba los sistemas de prevención de choque frontal, evidenció que tanto el Mustang, como el Challenger, apenas ofrecen asistentes cuyo funcionamiento es básico, mientras que el Camaro evaluado no contaba con ninguna ayuda de este tipo. En ese sentido, el organismo expresó su preocupación, al indicar que este tipo de autos deportivos está por detrás de varios vehículos familiares que ya ofrecen características avanzadas.