Dodge Attitude: prueba de manejo

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Por Manuel Fernández Fotos: Carlos Quevedo Edición para online: MF

 

Entender el Attitude como amante del automóvil es complicado y hay que abordar el asunto con ojos más sensatos y racionales: los de aquel que busca un compañero económico, práctico por tamaño y espacio, sin complicaciones. Y este pequeño logra eso.

 

 

Sólido y amplio

 

Pese a la aparente parquedad y falta de propuestas en el interior, resalta la solidez del conjunto en cuanto a materiales, con plásticos sencillos y gruesos, botones que no denotan fragilidad y, claro está, una rápida costumbre a todo lo que nos rodea, con la excepción del radio de instalación local que rompe con lo intuitivo de todo lo demás.

 

Si acaso las salidas de aire centrales intentan dar un toque de modernidad, ese que desaparece al ver las perillas del aire acondicionado, sendas palancas estilo década de los 80/90.

 

La postura de manejo es la típica de un automóvil económico, sin regulación en profundidad del volante, con asientos sin muchos contornos y en la que se va con los brazos estirados y piernas dobladas. Igual la fatiga no es tan aparente después de un trayecto largo y la visibilidad, aunada a los excelentes espejos retrovisores.

 

Lo mejor, sin duda, es la amplitud, con abundante lugar para las piernas de quienes viajen atrás.

 

De ciudad y autopista, no carretera

 

Un gran condicionamiento para el tipo de uso en el Attitude es el impulsor de tres cilindros con 1.2 litros, cuyas cifras de potencia y torque, pese al muy bajo peso del sedán, hacen que sus aceleraciones y rebases impliquen ansiedades a la hora de adelantar en vías de doble sentido o en incorporaciones. Ni hablar si se lleva encendido el aire acondicionado.

 

Claro, en ciudad no habrá problemas en la mayoría de situaciones y en autopistas de poca exigencia, siempre y cuando la pendiente no sea muy hostil, mantener ritmos entre los 100 y los 110 km/h será tarea fácil.

 

Si se necesita hacer un cambio de carril delicado o hay una montaña esperándonos, basta con anclar el pie contra el acelerador y este Mitsu disfrazado procederá a quedarse en 6,000 revoluciones de manera constante (no hay cambios de marcha, hablamos de una suave caja CVT) con el objetivo de conservar una velocidad acorde. Un buen truco para contar con más bríos es llevar la caja al modo “B” en lugar de “D”, pues tiende a retener más y arrancar con menos letargo al simular relaciones más bajas. Es muy útil para subidas pronunciadas.

 

En el área urbana se deja sentir una dirección suave pero graduada al punto de no ser delicada en ambientes fuera de la ciudad. Es lenta, como en su hermano el Mirage, con más de tres vueltas entre topes.

 

El hecho de que se aleje de la tonelada de peso hace que su marcha sea de aquellas en las que se siente al auto “saltando” sobre la vía. No sufre de tanto nerviosismo y en general es robusta, salvo cuando algún desnivel hace que la suspensión llegue al final de su recorrido.

 

Tanta liviandad también favorece las detenciones a fondo si pensamos en un esquema de frenos básico, controlables por un pedal de recorrido tirando a largo aunque dosificable, complementado además por unas llantas de fábrica de buena calidad.

 

 

Sin pretensiones

 

Así le falte el desempeño que muchos pedirán en las muy variadas carreteras que existen a lo largo y ancho de México, este Dodge de acceso cumplirá para otros tantos que no aspirarán a un auto más allá que para una utilización familiar o personal desentendida y simple, que consista en desplazamientos tranquilos.

 

Unidad probada

199,900 pesos

 

NOS GUSTA

Espacio interior

Sensación de solidez

Maniobrabilidad

 

NOS GUSTARíA

Un motor más acorde a México

Quinta cabecera

Repuesto de tamaño completo

 

 

Resumen técnico

 

MOTOR

Tipo/cilindrada: L3, 1.2 l

Potencia máxima: 76 hp a 6,000 rpm

Par máximo:  100 Nm a 4,000 rpm

TRANSMISIÓN

Caja: Automática, CVT

Tracción: Delantera

DIMENSIONES

Largo x ancho x alto: 424 x 167 x 151 cm

Distancia entre ejes: 255 cm

Cajuela: 450 litros

Tanque de combustible: 42 litros

Peso vacío: 905 kg

PRUEBAS AUTOMÓVIL (a 2,240 msnm)

0 a 400 metros: 21.77 s

Rebase 80 a 120 km/h: 15.36 s

Frenado de 100 a 0 km/h: 42.12 m  

Consumo medio: 16.45 km/l

 

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