Quiero añadir gratis Autopista como fuente preferida de Google, para no perderme vuestras noticias.
Solo unos días después de que Volkswagen nos confirmase que el ID. 4 pasaría a llamarse ID. Tiguan en su próxima generación, por fin podemos ver el nuevo SUV al completo. Que algo se vea bien es verdad que es algo siempre muy subjetivo. A algunos puede gustarles y a otros no. Pero a nosotros nunca nos convenció el aspecto del ID.4, por ejemplo, debido a la curva en la línea de la ventana desde el centro de las puertas traseras. Aún más desgarbado era el ID.5.
El VW ID. Tiguan no es un modelo completamente nuevo
Pero todo eso termina ya con su reemplazo por el ID. Tiguan, ya que solo habrá un estilo de carrocería. Recién desvelado, te confirmamos ahora que tiene 4,62 metros de largo (+3,4 cm), 1,86 m de ancho (+0,3 cm), 1,62 m de alto (-1,5 cm), ofrece una distancia entre ejes de 2,77 metros (-0,6 cm) y un coeficiente de resistencia aerodinámica de 0,26 (-0,02), y es significativamente más limpio y angular que el ID.4, encajando en el nuevo lenguaje de diseño Volkswagen ID que ya conocemos del ID.3 Neo y el ID. Polo.
El frontal ahora es más inclinado, los faros están integrados en una tira de luz transparente, alta y ancha, y una línea horizontal recorre el capó, las puertas y los pasos de rueda traseros, continuando hasta el portón trasero. La parte trasera parece menos fragmentada que antes, es más pronunciada y, al igual que el frontal, está dominada por una tira de luz rectangular, oscura en esta zona. Esto hace que el ID. Tiguan luzca más robusto, limpio y, de alguna manera, más propio de Volkswagen que su predecesor. Sin embargo, el ID. Tiguan no es un vehículo nuevo, sino una importante renovación que se extiende al interior.
Nuevas pantallas y diseño de estilo retro
El habitáculo se ha rediseñado por completo e incorpora una pantalla táctil de 15 pulgadas (ID.4: 12,9 pulgadas) situada en una posición elevada y de fácil acceso, además de una pantalla opcional de 12 pulgadas para el acompañante; esta última permite, por ejemplo, conectar mandos de videojuegos o auriculares Bluetooth y gestionar así contenidos de infoentretenimiento de forma independiente a la pantalla principal.
Tras el volante —achatado tanto en la parte superior como en la inferior y equipado con botones físicos de manejo intuitivo (ya conocidos en los modelos ID.3 y Polo)— se encuentra una pantalla de instrumentación de 10 pulgadas (ID.4: 5,3 pulgadas) que ofrece diversas configuraciones visuales (como vista de asistentes, mapa de navegación o indicadores analógicos tradicionales); entre ellas destacan los llamados indicadores retro, que evocan el estilo de los años 70 del Golf de primera generación.
El estilo retro se traslada también a la pantalla táctil, donde es posible colocar en el compartimento virtual —como si se tratara de una maqueta en una estantería— un Tiguan de primera generación, un Golf 1, un Golf 4, un Golf 2 Country, un VW Escarabajo o el Race Touareg del Rally Dakar. Gracias al tamaño de la pantalla táctil, las funciones principales pueden permanecer siempre visibles y es posible configurar algunos menús según las preferencias personales.
Vuelven los botones y una mejor ergonomía
Pero mucho más importante es lo que ha sucedido bajo la pantalla táctil. Un poco más abajo, justo debajo de las salidas de ventilación, se ha instalado una botonera para el climatizador. Ya la conocemos de modelos como el ID.3 y el ID. Polo; consideramos que, tras el error de apostar únicamente por superficies táctiles en años anteriores, VW ha recuperado así el buen camino en cuanto a ergonomía y facilidad de uso. Lo mismo cabe decir de los cuatro elevalunas completos en la puerta del conductor: algo que debería ser lo habitual, pero que no lo fue durante años.
También resultan prácticos los numerosos y amplios compartimentos portaobjetos: incluyen dos portavasos y dos bases de carga inalámbrica magnética para smartphones, además de grandes huecos bajo el reposabrazos central (de apertura partida) y en la consola central. Esta última cuenta con dos puertos USB-C y se conecta en su parte superior con una estrecha canaleta para cables de carga. La calidad percibida es elevada, con elementos de revestimiento parcialmente retroiluminados, molduras con acabado cromado y superficies de material acolchado; eso sí, el énfasis en la calidad se ha centrado más en la primera fila, ya que en las plazas traseras predomina el plástico duro.
Mucho espacio y numerosas funciones de eficacia probada
El espacio disponible en ambas filas es más que generoso; además, los asientos ofrecen un acolchado apto para viajes largos, una buena sujeción lateral y diversas opciones de ajuste, incluyendo regulación de altura del cinturón, así como calefacción, ventilación y función de masaje opcionales. Gracias a la gran distancia entre la banqueta trasera y el suelo, las piernas no quedan excesivamente flexionadas, lo que permite estirarse cómodamente y colocar los pies bajo los asientos delanteros. La funcionalidad también es acertada, con asideros abatibles en el revestimiento del techo, luces de lectura dobles, compartimentos en las puertas, portavasos en el reposabrazos central, bolsillos en los respaldos y puertos USB-C.
También se dispone de electricidad en el maletero —casi totalmente revestido de fieltro— gracias a una toma de corriente de 230 voltios. Otra opción es conectar un adaptador al puerto de carga situado sobre la rueda trasera derecha; esto permite utilizar aparatos (cafetera, parrilla, equipo de música) o cargar dispositivos (bicicleta eléctrica, ordenador, bomba eléctrica para el colchón hinchable) incluso con el maletero cerrado. Es cierto que otros fabricantes llevan tiempo ofreciendo esta función, pero más vale tarde que nunca para VW.
El maletero ha crecido ligeramente respecto al del ID.4: ahora ofrece un litro más de capacidad estándar (534 litros) y doce litros más de volumen máximo (1.577 litros) con los respaldos traseros abatidos. Estos respaldos son abatibles de forma asimétrica (cuentan con guías independientes junto a ellos para evitar que el cinturón se atasque al levantarlos) e incluyen una trampilla de carga pasante, creando una superficie de carga casi plana. A diferencia del Tiguan de combustión, en el ID. Tiguan no es posible desplazar longitudinalmente la banqueta trasera.
Por cierto, el botón para desplegar el enganche de remolque se encuentra oculto en el maletero; en este modelo, la carga vertical aumenta a 90 kg y la capacidad de remolque alcanza las 1,8 toneladas (frente a las cifras del ID.4). Con el motor trasero más potente o la tracción total (y una potencia de carga en CC de 165 kW), la capacidad de remolque llega incluso a los 2.000 kg. Otra novedad es el maletero delantero plano (frunk) de 32 litros bajo el capó, con espacio de sobra para dos cables de carga; esto nos lleva a preguntarnos: ¿por qué no se incluyó este compartimento en el ID.4? Al fin y al cabo, VW no ha realizado prácticamente ningún cambio estructural.
Tres variantes de propulsión y hasta 600 km de autonomía
El VW ID. Tiguan mantiene las dos variantes de batería con capacidades netas de 58 kWh (LFP; peso en vacío desde 2.073 kg) y 77 kWh (NMC; peso en vacío desde 2.155 kg), así como los sistemas de propulsión ya conocidos. Quien opte por la batería pequeña dispondrá del motor APP350 de 140 kW —cuyo nombre hace referencia a su par máximo de 350 Nm—, el cual ofrece una velocidad máxima limitada a 160 km/h.
La batería grande implica siempre una velocidad máxima de 180 km/h y dos opciones: o bien el motor eléctrico APP550 (210 kW, 545 Nm) situado en el eje trasero, o bien la versión con tracción total (delante: AKA150, 143 Nm; detrás: APP350, 350 Nm; potencia del sistema: 220 kW).
La batería de 77 kWh puede cargarse a una potencia máxima de 165 kW, pasando del 10 al 80 % de su estado de carga (SoC) en un mínimo de 29 minutos. La batería de 58 kWh admite una carga máxima de 105 kW con corriente continua (del 10 al 80 % en 26 minutos); ambas baterías aceptan corriente alterna en un wallbox a una potencia máxima de 11 kW.
Incluye planificación automática de rutas de carga con el sistema de navegación
A pesar de mantener la misma tecnología de propulsión, el consumo y la autonomía han mejorado gracias a pequeñas modificaciones aerodinámicas en la carrocería (coeficiente aerodinámico o Cx: 0,26 frente a los 0,28 anteriores; ID.5: 0,26). Según el ciclo WLTP, VW declara una autonomía de 450 km para la batería pequeña, 560 km para la versión con tracción total y batería grande, y hasta 600 km para la versión con motor trasero.
Sin embargo, en los viajes de larga distancia, los factores decisivos no son solo la autonomía y la potencia de carga, sino también una planificación inteligente de las paradas de carga, función que viene incluida de serie con el sistema de navegación.
Primeras impresiones del VW ID. Tiguan
Nuestros colegas alemanes de Auto Motor Und Sport ya han podido además conducir un primer modelo de preproducción ligeramente camuflado, ya nos confirman que el ID. Tiguan no ha perdido sus buenas cualidades dinámicas. La dirección, la suspensión, la capacidad de filtrar irregularidades y el aplomo y la seguridad en carretera son aspectos que este gran eléctrico de VW sigue dominando a la perfección tras su profunda renovación; máxime cuando se han mejorado la suspensión DCC, la dirección progresiva (ambas opcionales) y el aislamiento acústico de rodadura.
El sistema de recuperación de energía también funciona ahora mejor: el modo «B» permite una conducción real con un solo pedal, utilizando el motor eléctrico trasero para frenar el vehículo hasta detenerlo por completo sin necesidad de pisar el pedal del freno. No obstante, se logra una mayor eficiencia energética cuando el sistema de propulsión se desacopla, una función que el ID. Tiguan también domina.
Lanzamiento al mercado y precio
El ID. Tiguan, de propulsión eléctrica, llegará al mercado ya a principios de 2027. La preventa del ID. Tiguan comenzará en España el 13 de octubre, con precios desde 32.400€ para el ID. Tiguan Match de 58 kWh, financiado con Volkswagen Financial services e incluyendo descuentos de marca, plan Auto plus y bonificación CAES.
Nuestra opinión: Un SUV mucho más interesante que el ID.4 anterior
Una nueva estética, mayor autonomía, un manejo mejorado gracias a numerosos botones físicos, una funcionalidad ampliada —que incluye maletero delantero (frunk) y carga bidireccional (V2L)— y un precio de acceso prácticamente idéntico hacen que el ID. Tiguan resulte mucho más atractivo que su predecesor, el ID.4. Si la gama contara además con una variante de batería de mayor capacidad y ofreciera, en general, una mayor potencia de carga, habría muy poco que reprocharle a este gran Volkswagen eléctrico.













