Más Audi, más tecnológico, más acogedor, más avanzado tecnológicamente y con una variedad mecánica adaptada a cada región donde se vaya a comercializar. Así es el nuevo Q7, la tercera generación ya, que llegará a España antes de final de año para competir en el súper exclusivo club de los SUV grandes premium, una categoría en la que por el momento las propuestas de origen chino no tienen cabida. Y llega con variedad de elección en cuanto a número de pasajeros y de motores, con dos niveles de potencia para su imponente V6 3.0 TDI con la ayuda de una micro hibridación. Dadas sus dimensiones y empaque siempre contará con tracción Quattro. Eso, no es negociable en un Audi grande.
Porque el Q7 es un coche grande y —como nos comentaban en una muy exclusiva sesión de fotos— se tenía que ver grande, ofreciendo sensación de dominio del espacio y del entorno. De hecho, supera esas dimensiones de 5 m de longitud y 2 de anchura que delimitan a los coches realmente grandes (5,06 x 2,01), aunque esa magnitud queda disimulada en su equilibrio dados los 1,76 m de cota vertical. Y es que el equipo de diseño dirigido por Ramón Sellers (responsable también del actual Q3 y ganador del concurso de diseño de Autopista de 2001) ha trabajado intensamente para conseguir un estilo innovador, evolutivo con el último diseño de la marca y con guiños, como los de los pasos de rueda, que aluden tanto a todo terreno clásicos como a modelos señeros de Audi como el TT. Es pues un coche eminentemente de ocio y uso familiar que debe sobresalir en cuanto a utilización del espacio, confort, en tecnología y en dinámica de conducción. Todo para exhibir el radical potencial de una marca que en apenas tres años ha estrenado generación en la gran mayoría de sus principales productos.
Así es el interior del nuevo Audi Q7
Estilísticamente definen al Q7 un frontal y una zaga de lo más vertical, imponentes ambas y la primera con una nueva interpretación del Singleframe, muy integrada, y un habitáculo muy largo, pese a lo cual la inclinación del pilar A aligera el conjunto y añade no poca sensación de dinamismo. De serie cuenta con un habitáculo de cinco plazas que favorece la presencia de un maletero enorme, de 670 l de capacidad, aunque como hasta el momento se podría elegir en versión de siete plazas —con una reducción de capacidad hasta los 581 l— y, como gran novedad en esta generación, en una súper atractiva versión de seis asientos, con dos butacas individuales en la segunda fila que debe priorizar aún más el confort de los ocupantes.
Pero el Audi Q7 no sólo goza de espacio ni unos asientos de lo más generosos con no pocas regulaciones. De hecho, la segunda fila en las versiones de cinco y siete plazas, tiene una división 35/30/35% y pueden ser adelantados y bascular hacia delante para facilitar el acceso a las plazas traseras —accionable desde unos pulsadores en el pilar C y en el maletero o desde el MMI—. La luz en el habitáculo queda garantizada por un techo solar que abarca a las tres filas. Es nuevo y con una tecnología que le permite no sólo ser más fino y ganar así habitabilidad interior, sino que también refleja la luz infrarroja y bloquea más del 99,5 % de los rayos UV, lo que evita la necesidad de poner una cortinilla. Asimismo, permite oscurecerse combinando selectivamente nueve secciones diferentes e incluye ledes que pueden crear efectos lumínicos como por ejemplo simular una noche estrellada. Por seguridad, cuando el coche queda estacionado se oscurece automáticamente para evitar miradas indiscretas y en el rearranque vuelve a adoptar la última configuración elegida.
Otros elementos como el equipo de audio Bang&Olufsen son opcionales y determinan hasta dónde puede llegar la experiencia de uso con su sistema 4D. Cuenta con 22 altavoces repartidos por el habitáculo —incluidos los de los reposacabezas delanteros y actuadores en los asientos delanteros que te pueden hacer sentir las vibraciones de la música—. Suma 1.360 vatios y, como no, se utilizaría también tanto para los elementos de comunicación y navegación como los de entretenimiento y asistente persona de Audi. Éste se emplea para un número creciente de funciones e incluye una función de auto aprendizaje que determina cómo y cuando ejecutar una función, buscar una dirección o comunicar un pronóstico meteorológico. Al margen, cuando el sistema a bordo no fuese capaz de ofrecer una respuesta y sólo entonces el sistema recurriría a chat GPT para incrementar su asistencia.
Los motores, transmisión y suspensiones del nuevo Audi Q7
El nuevo Q7 será siempre automático de ocho relaciones, con tracción a las cuatro ruedas y Diesel, con un bloque 3.0 V6 asistido un sistema de hibridación ligero que le habilita a conseguir la etiqueta Eco y algún que otro beneficio de comportamiento al liberar al motor térmico de trabajos accesorios y, en su caso, puntualmente, tales como al maniobrar, aparcar o un tráfico muy urbano, dar soporte y hacerse cargo del movimiento. Ese pequeño motor eléctrico anuncia 24 CV y no influirá en el anuncio de la potencia total del sistema.
Así pues, el público podrá elegir entre las versiones de 245 y 299 CV (con 500 y 630 Nm), ambas sobrealimentadas por un compresor de accionamiento eléctrico capaz en apenas unos instantes de alcanzar los 2,4 bares de presión máxima relativa de soplado Sorprendentemente, Audi anuncia para este motor la posibilidad de ser alimentado mediante combustibles vegetales HVO producidos a partir de materiales de desecho y aceites de cocina que reducen las emisiones de CO2 entre un 70 y un 95%, lo que abre una puerta de esperanza a un futuro sin emisiones más allá de electricidad.
Según versiones, el nuevo Audi Q7 irá asentado sobre una suspensión de muelles metálicos y amortiguadores convencionales, la estándar, o se podrá elegir entre dos variantes de la suspensión neumática. Por un lado la suspensión neumática Adaptativa, progresiva y con un rango de funcionamiento muy amplio, y por otro la suspensión neumática Adaptativa Sport, que rebaja nada menos que 30 mm la altura al suelo libre comparado con la versión estándar, aumentando la percepción de la deportividad.
Ambas, eso sí, cuentan con una función de acceso que llevaría al Q7 a su nivel más bajo, 62 mm más bajo que el modo de conducción Comfort. También según versiones las llantas podrían ir desde las 20 a las 22” completando el impacto visual de un automóvil que tiene todo en su mano para volver a convertirse en referencia entre los aficionados al máximo lujo en un SUV, como ya sucediera en las dos generaciones anteriores.













