Mercedes Clase E 2016, la gran berlina más tecnológica

La tecnología del Mercedes Clase E de 2016 se aprecia en unos asistentes que anticipan la conducción autónoma y un interior que recuerda un centro de relax.
Texto: Óscar Díaz -
Mercedes Clase E 2016, la gran berlina más tecnológica
Mercedes Clase E 2016, la gran berlina más tecnológica

El nuevo Mercedes Clase E no sólo ofrece un interior sofisticado, refinado y elegante, que si bien se inspira en los más recientes Clase C y Clase S, los evoluciona configurando una instrumentación espectacular en sus dimensiones y posibilidades de configuración. También se aproxima a velocidad de crucero a la meta de la conducción plenamente autónoma. De momento ya va a ser capaz de cambiar de carril por si mismo, previa indicación del conductor, y adaptar automáticamente su ritmo de crucero a los límites de velocidad específicos.

A partir de ahora, según versiones, el Clase E va a poder contar con dos instrumentaciones diferentes. La primera está formada por dos pantallas contiguas —de 7” la de la izquierda, con la información relativa a la conducción, y de 8,4 la secundaria con lo relativo a servicios, conexiones e información auxiliar— en tanto que la segunda se forma a partir de dos pantallas de 12,3” unidas para formar una pantalla plana de alta resolución capaz de reproducir gráficos de alta calidad, así como animaciones que indican la manera de aprovechar mejor su potencial tecnológico.

El manejo y la configuración podrá realizarse desde el panel táctil central Touchpad que estrenó la Clase C. Permite ahora no sólo hacer los movimiento de deslizamiento vertical y horizontal clásicos de los smartphones, sino que también se podrán manejar desde el propio volante.

La seguridad activa del Mercedes Clase E 2016

La batería de ayudas a la conducción del Mercedes Clase E promete ser espectacular. De hecho, no sólo va a incluir un control de velocidad de crucero adaptativo mejorado, capaz ahora de mantener la distancia prefijada respecto del coche que nos precede reduciendo o acelerando sin intervención del conductor hasta una velocidad máxima de 200 km/h, sino que también aumenta su dotación ante emergencias. Así, la frenada de emergencia pasa a incluir el sistema de reconocimiento de peatones como paso previo a una frenada autónoma si el conductor no lo hubiera advertido. En caso de que sí lo hubiera hecho y empezase a girar el volante, el coche emplearía los frenos del lado necesario para mantener la estabilidad permitiendo esquivar el obstáculo con la mayor rapidez.

Esta función está incluida en el Active Lane Change Assist que, mediante una doble cámara frontal, los sensores de radar delanteros y traseros y los incluidos en el sistema de reconocimiento de líneas de la vía, recogen información sobre el estado de la circulación, el tipo de vía por el que se circula y el número de carriles de la vía. En ese caso, si el carril fuese a estar libre durante al menos tres segundos y el conductor activase el indicador de dirección durante más de dos segundos, el sistema se encargaría de tomar el control del Mercedes Clase E y girar el volante por sí mismo. Da, pues, un paso más allá en el camino hacia la conducción plenamente autónoma. 

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