Un tercio de los autobuses que llegan del Este son piratas

Para introducirse en España, muchos de los inmigrantes del este de Europa emplean las líneas de autobuses. Aunque la mayoría de ellas cumple los acuerdos con nuestro país, un tercio de las que se dedican a este transporte son piratas.

Las compañías de transporte terrestre también están sometidas a los controles de viajeros previstos en la Ley de Extranjería. La Policía sigue especialmente las líneas de autobuses procedentes de los países del Este, una vía de entrada a nuestro país que, cada año, es utilizada por miles de personas. Viajan como turistas, pero –según recoge el diario “ABC"- su objetivo es permanecer en España.

Los grupos que más preocupan a las autoridades son los rumanos y los búlgaros, ya que no se les exige un visado. La labor de control está facilitada por los acuerdos firmados con Rumania. Las líneas de esta región envían a las autoridades españolas listados de los pasajeros que recogen en origen. Tras estudiar los documentos, descubren si los viajeros han sido expulsados anteriormente de España -u otro estado miembro de la Unión Europea- y pretenden volver a entrar. Gracias a esta medida, han sido rechazadas miles de personas en los controles de seguridad existentes en pasos como La Junquera o Port Bou. Aunque los agentes han señalado los buenos resultados obtenidos, también admiten que existe un tercio de líneas de autobuses piratas y son muy difíciles de controlar. Además, también es muy activo el transporte familiar: furgonetas que llevan hasta ocho personas.