Se buscan interesados en MG Rover

Se hacen misas por su salvación, se ha convertido en tema estrella de la campaña electoral y protagoniza miles de tertulias. No es para menos: MG Rover podría desaparecer y, con ella, la industria automovilística inglesa.

Se buscan interesados en MG Rover
Se buscan interesados en MG Rover

Phoenix Venture –dirigido por John Towers- es el holding propietario de la compañía. La adquirió en el año 2000 por el simbólico precio de diez libras cuando BMW, propietaria por entonces de la marca, se declaró incapaz de seguir adelante con su gestión. En coma. MG Rover ha decidido suspender pagos y se ha situado bajo administración judicial. Los analistas aseguran que la compañía está dando sus últimos coletazos antes de la quiebra final. Sin embargo, el mismísimo Tony Blair, primer ministro británico, asegura que la compañía aún puede salvarse. Blair es consciente de que la quiebra de la automovilística puede ocasionarle un duro revés electoral. El próximo 5 de mayo, espera su reelección y resulta muy difícil hablar de “lucha contra el desempleo" cuando más de 25.000 personas podrían ir a engrosar las listas del paro. No sólo se perderían 6.100 puestos de trabajo de la planta de Longbridge, sino que arrastraría a 18.000 empleados de la industria auxiliar. Y hay mucho más: el prestigio industrial de Reino Unido está en entredicho. Si MG Rover desaparece, Inglaterra se uniría a Canadá en el “triste" honor de ser los únicos países del G-8 sin fabricantes de coches autóctonos. La cuna del Mini, del Land Rover, de Jaguar o de Bentley ya no tendría ningún constructor “al servicio de su Majestad". Todas las firmas estarían en manos extranjeras. El barco vikingo del escudo de Rover –el Drakkar- se puede agarrar todavía a varias tablas de salvación. Para empezar, Tony Blair les ha concedido un préstamo de nueve millones de euros en concepto de salvavidas (para pagar el sueldo de los trabajadores). La venta a otro grupo automovilístico parece difícil. La crisis ha surgido cuando el grupo chino Shanghai Automotive Industry Corporation (SAIC) no ha podido llegar a ningún acuerdo de compra para hacerse con la firma inglesa. Entonces, los proveedores se asustaron y dejaron de mandar suministros a Longbridge. Blair insiste que un acuerdo todavía es posible, pero ¿cuál?Los analistas apuntan que el futuro podría pasar por fragmentar la empresa; momento que SAIC podría aprovechar para “comprar a precio de saldo". Además, pocos creen que la compañía china estuviese interesada en adquirir Longbridge, en vez de llevarse la producción a su país, donde la mano de obra es mucho más barata. La oferta no es muy buena, pero no hay muchos más compradores interesados. Además, SAIC todavía coquetea con MG, ya que en China no hay aún mercado para modelos deportivos. La filial española de MG Rover asegura no haber tenido ningún comunicado por parte de la compañía inglesa. Todavía hay stocks y no se ha producido ningún problema de suministro. Por lo tanto, los 42 empleados directos, los 84 concesionarios y los 140 talleres que la compañía posee en nuestro país se mantienen a la espera. Los trabajadores de MG Rover se preguntan qué ha pasado con los 200 millones de libras (unos 300 millones de euros) de dinero líquido y activos que había en las cuentas públicas de la compañía. Puede que sean problemas de contabilidad, pero algunos empleados acusan a los ejecutivos de haberse dado a sí mismos un pago de 45 millones de euros.