Santana, entre la incertidumbre y la esperanza

La viabilidad de Santana en Linares (Jaen) pende de un hilo. Así lo defiende un informe del Observatorio Económico de la provincia andaluza, que niega cualquier posibilidad de supervivencia aunque se fabricara el Aníbal e, incluso, el Hummer. Por su parte, la propia automovilística va a presentar un plan que asegura la “total autonomía" de Suzuki para 2008.

El Observatorio Económico de la provincia de Jaén advierte de que la continuidad de Santana Motor “se presenta difícil" y que “no podrá sobrevivir sin el contrato de producción de Suzuki", que, en opinión del estudio, “sigue siendo vital para la supervivencia de la empresa".Santana necesita “nuevos productos", porque el Aníbal “no es suficiente para sustituir a los vehículos Suzuki" por la escasa demanda que va a tener. Salvador Aznar, el economista que ha elaborado el informe, sostiene que ni la llegada del Hummer “arreglaría gran cosa".Para Aznar, el único motivo por el que sigue abierta la compañía es “por las ayudas que recibe de la Junta de Andalucía" y “porque se trata de una empresa industrial muy significativa en el ámbito regional por la trascendencia productiva y de empleo". Ante este negro futuro, el informe propone a la compañía “estudiar la viabilidad de establecer acuerdos puntuales con otros fabricantes del sector para fabricar productos residuales de algunas de estas empresas", modelos que aún están a la venta pero cuya fabricación y comercialización “no resulta muy interesante".Al mismo tiempo que se hacía público este estudio, Santana anunciaba que en breve va a presentar un plan de diversificación industrial ante la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa. Gracias a éste, en 2008 se lograría “la total autonomía" de Suzuki. El plan ya cuenta con dinero fresco. El presidente de la compañía, José Manuel Muriel, ha señalado que se ha firmado con Caja Rural de Jaén un acuerdo por el que se obtiene una línea de crédito de seis millones de euros. Respecto al desarrollo de un vehículo propio, éste se trata de un “rediseño" del modelo Vitara, que en 2005 dejará de producir Suzuki al estar “en el final de su vida útil". Este nuevo Vitara comenzará a producirse en ese año e iniciará su comercialización en el primer semestre de 2006