Radares en las ciudades para los nuevos límites de 30 km/h

El Ayuntamiento Barcelona quiere mejorar la convivencia de todos los medios de transporte posible por las calles de su ciudad, y eso pasa por rebajar la velocidad de los coches e instalar nuevos radares.

Radares en las ciudades para los nuevos límites de 30 km/h
Radares en las ciudades para los nuevos límites de 30 km/h

El consistorio barcelonés, a través de su concejal de Movilidad, Rosa Alarcón, ha dado pistas de cómo se plantea los retos de la movilidad urbana en la 25ª edición del Fòrum de Seguretat Viària. Si hace poco tiempo que os comentamos que la idea desde el Gobierno era que todas las vías urbanas con un carril por sentido se limitasen a 30 km/h, en Barcelona quieren apostar de lleno por esta idea e instalar nuevos radares para controlar la velocidad en estos puntos.

El Ayuntamiento de Barcelona reconoce estar “estudiando" de qué forma y en qué lugares se instalarán estos radares en estas calles, que representan el 90 por ciento de las calles secundarias de la ciudad (las vías principales están limitadas a 50 km/h como máxima genérica). En el 10 por ciento restante, se planea incluso convertirlas en zonas 30. También se está trabajando en la instalación de un nuevo radar de tramo en el Túnel de la Rovira.

Según la concejal del Ayuntamiento de la Ciudad Condal, el objetivo detrás de este plan sería el de rebajar el número de accidentes en la ciudad, así como armonizar la convivencia de los coches con otros medios de transporte, como las bicicletas o los patinetes eléctricos. Si en Barcelona, según Rosa Alarcón, los conductores se caracterizan “por una gran disciplina en el aparcamiento", quieren lo mismo para la velocidad.

Si conseguimos bajar la velocidad será mucho más fácil que todos nos respetemos mejor y que podamos convivir sin tener que hacer tantas segregaciones de espacio para la movilidad", comentó Rosa Alarcón en el fórum dedicado a la seguridad vial. “El peatón debe estar en el centro" de la política de movilidad en Barcelona.

Esta idea pretende también mejorar la conciencia y los conocimientos de todos los conductores sobre el uso de medios de transporte alternativos. Además, se busca que estos conductores sepan también que, si incumplen las normas, podrían verse impedidos de utilizar las empresas de alquiler de, por ejemplo, bicicletas o patinetes eléctricos.