Los compradores pueden desistir de la compra de un coche eléctrico si su autonomía difiere en más de un 10% de la cifra oficial contemplada en el ciclo de homologación WLTP europeo. Esta podría ser una primera conclusión de una nueva sentencia judicial, que sin duda sería una gran noticia para los compradores de coches. Sin embargo, la realidad no es tan sencilla y hay que entender el dictamen completo y leer primero la letra pequeña para comprender cómo ha sido el proceso.
La noticia la hemos conocido hoy mismo por una información de nuestros colegas de Auto Motor und Sport. Y es que en Alemania, el propietario de un coche eléctrico emprendió acciones legales después de que su nuevo vehículo no alcanzara la autonomía prometida por el fabricante. Según el ciclo de pruebas WLTP, la documentación de venta indicaba una autonomía de entre 332 y 341 kilómetros para este modelo concreto. Inicialmente, el comprador solicitó al vendedor que solucionara el problema, sin éxito, y finalmente rescindió la compra.
Un perito designado por un tribunal comprueba la autonomía real de un coche eléctrico
Tras este conflicto, un perito designado por el propio Tribunal Regional de Wuppertal, en Alemania, probó la autonomía del vehículo en un banco de pruebas bajo condiciones WLTP estandarizadas. El resultado real fue que el coche solo alcanzó una distancia de 282 kilómetros. Esto representa una desviación negativa de aproximadamente el 18% con respecto a la autonomía mínima declarada de 332 kilómetros oficiales.
El vendedor alegó, entre otras cosas, que la batería estaba desgastada por el paso del tiempo. Sin embargo, el informe pericial refutó también este punto. El experto determinó que la batería había perdido una capacidad superior a la media. En tres años, la batería había perdido aproximadamente el 17% de su capacidad original, lo cual era significativamente mayor de lo esperado para la antigüedad y el uso del vehículo.
La regla del 10% en el consumo de coches también se aplica a los eléctricos
Para llegar a su decisión, el tribunal citó la jurisprudencia establecida del Tribunal Federal de Justicia (BGH) sobre el consumo excesivo de combustible en motores de combustión. Según esta jurisprudencia, una desviación superior al diez por ciento del consumo estándar se considera un defecto significativo. Los jueces de Wuppertal aplicaron este principio a la autonomía de los coches eléctricos. Dado que la desviación observada del 18 por ciento superaba claramente este umbral, el tribunal confirmó la existencia de un defecto material.
El factor decisivo para la valoración legal no es la autonomía diaria del vehículo, que depende del estilo de conducción, la temperatura y la carga. El único criterio válido es una comparación objetiva de la autonomía en condiciones de laboratorio estandarizadas. Además, dado que el defecto se produjo durante el primer año posterior a la entrega del vehículo, se aplicó la inversión de la carga de la prueba prevista por la ley. El vendedor habría tenido que demostrar que el defecto no existía en el momento de la compra, lo cual no logró.
Qué significa el veredicto para conductores e industria
Para los compradores de coches eléctricos, esta sentencia ofrece mayor seguridad jurídica. Confirma que la cifra WLTP constituye una característica garantizada. Sin embargo, el obstáculo para ganar una demanda, al menos en Alemania, sigue siendo elevado: demostrar una discrepancia suele requerir un costoso dictamen pericial, cuyos gastos debe asumir inicialmente el demandante. Por lo tanto, cualquier persona que sospeche una autonomía insuficiente debe comunicar el defecto al concesionario lo antes posible y de forma fehaciente.
La sentencia ejerce eso sí una gran presión sobre los fabricantes de automóviles, quienes deben garantizar que sus vehículos alcancen de forma fiable los valores WLTP comunicados en la producción en serie. Las referencias generales a la dependencia de la autonomía con respecto a diversos factores no son suficientes para invalidar el carácter jurídicamente vinculante de las especificaciones estándar.
Nuestra opinión: una sentencia importante, pero muy costosa para el cliente
En definitiva, la sentencia de la Justicia alemana deja claro que las especificaciones técnicas de los fabricantes no son meras promesas publicitarias. Para los compradores, esto supone una mayor seguridad, pero también un obstáculo importante, ya que la prueba crucial suele obtenerse únicamente mediante un costoso dictamen pericial. Por lo tanto, queda por ver si este enfoque favorable al consumidor prevalecerá en tribunales europoeos superiores.













