Por qué en invierno tu coche consume más combustible… y cómo solucionarlo

Seguramente te has dado cuenta… o, quizá, no: pero sí, tu coche consume algo más combustible ahora en invierno con el frío. ¿Por qué? ¿Cómo podemos solucionarlo?

Por qué en invierno tu coche consume más combustible… y cómo solucionarlo
Por qué en invierno tu coche consume más combustible… y cómo solucionarlo

Los extremos nunca son buenos, y tampoco por supuesto en las temperaturas. El calor puede provocar muchas averías en los coches, tal y como te hemos contado este pasado verano. Pero el frío, que ha llegado definitivamente ya para quedarse durante unos meses, también afecta a los vehículos notablemente. Por eso es importante prepararlos bien.

Hoy, no obstante, nos vamos a centrar en un aspecto concreto: el consumo de combustible. Y es que el gasto también sufre modificaciones tanto con el calor extremo como con el frío. Como estamos ya cerquita del invierno, te explicamos por qué y cómo puede minimizarse.

Con el frío, es obvio que el coche va a tener que realizar en general más esfuerzos mecánicos para conseguir esa temperatura óptima de uso y de circulación, por lo que el consumo de combustible aparece como el gran perjudicado. Especialmente, claro, si el vehículo duerme en la calle y está sometido a grandes caídas de temperatura: hacerlo en garaje supone importantes beneficios.

Por qué en invierno tu coche consume más combustible… y cómo solucionarlo

No abusar de la calefacción ayuda a contener el consumo

Pero, ¿por qué aumenta el consumo de combustible con el frío? Para empezar, porque el motor, como tú, también necesita entrar en calor. Durante los primeros minutos de arranque, para alcanzar una temperatura ideal necesitan inyectar más carburante en los cilindros para obtener un óptimo rendimiento. De este modo, el gasto empieza a incrementarse.

Pero también la batería juega un papel importante. El frío perjudica notablemente sus prestaciones, y te hemos contado ya muchas veces que en esta época sufre mucho siendo una de las principales fuentes de averías en los coches. El alternador necesita también trabajar más con el objetivo de producir la energía que el vehículo necesita… y sube también el consumo.

Otro factor de incremento son los neumáticos. ¿Por qué? Con el frío, el aire de las gomas rebaja su temperatura haciendo que disminuya la presión y que se incremente por tanto la fricción y el rozamiento contra el asfalto. Otro nuevo punto ligero de fuga de consumo de nuestro coche.

Y, por último, lo más obvio: la calefacción. Del mismo modo que en invierno el aire acondicionado incrementa mucho el consumo, el abuso de una temperatura alta en el interior del vehículo, también. Así que, además de intentar que el coche duerma en garaje, circular con una temperatura correcta sin necesidad de convertir el coche en una sauna, es otro consejo importante que puede en este caso contener el exceso de consumo.