Según los datos de estadísticas de la Unión Europea, hasta el 52% de las familias con niños de entre 1 y 4 años viajan en coche durante sus vacaciones. Un estudio representativo realizado por YouGov para la compañía Cybex revela además que el 73% de los padres giran las sillas de coche de sus hijos en sentido contrario a la marcha antes de que cumplan dos años. Es decir, las sitúan en el mismo sentido de la marcha.
Esta realidad aumenta el riesgo de lesiones para los pequeños en caso de accidente hasta en un 50 por ciento. Por lo tanto, investigadores de accidentes, médicos y otros expertos en seguridad infantil en el coche recomiendan transportar a los niños de hasta 4 años en sentido contrario a la marcha en una silla de coche adecuada para su edad. La excepción son las sillas de coche con airbag de cuerpo completo. Su nivel de protección en caso de accidente es comparable al de las sillas de coche orientadas hacia atrás.
La recomendación: transportar a los niños en el sentido contrario de la marcha el mayor tiempo posible
Cabe decir que los requisitos técnicos y los criterios de seguridad están regulados en la UE por la Norma Europea de Pruebas de Sillas de Auto para Niños. En el caso de las nuevas sillas para niños que cumplen con el Reglamento 129 de la ONU o la norma i-Size, los niños menores de 15 meses no deben viajar en el sentido de la marcha, independientemente de su tamaño.
En Alemania, por ejemplo, la Asociación Estatal de Seguridad Vial de Baviera recomienda transportar a los bebés en el sentido contrario de la marcha durante el mayor tiempo posible. Cambiar a un sistema de retención infantil orientado hacia delante demasiado pronto aumenta el riesgo de lesiones cervicales graves en caso de accidente. Como alternativa, se recomienda elegir una silla de coche para niños orientada hacia delante con características de seguridad comparables, según afirma esta institución.
Si bien el 23% de todos los niños viajan mirando hacia delante antes de cumplir incluso su primer año, esta cifra aumenta al 49% para los niños menores de 2 años, y se suma otro 25% antes de cumplir su tercer cumpleaños.
Los participantes del estudio citan las siguientes razones para girar los asientos de seguridad para niños a una edad temprana, cuando no es recomendable:
- Contacto visual durante la conducción (58%)
- Proporcionar más espacio para las piernas (43%)
- Evitar conflictos entre niños (25%)
- Reducir el mareo por movimiento conduciendo en la dirección del viaje (20%)
- Falta de espacio en el coche (13%)
Eso sí, hay que decir que, en caso de accidente a solo 30 km/h, un sistema de retención infantil convencional orientado hacia delante sin airbag de cuerpo completo ni escudo de impacto puede provocar lesiones graves en la cabeza, el cuello y la columna vertebral. “Quien quiera transportar a su hijo mirando hacia delante debería elegir sin duda un modelo con airbag de cuerpo completo”, afirma Franz Peleska, vicepresidente de Gestión de Producto de Seguridad Infantil Global de Cybex.
“En una colisión frontal, este tipo de asiento ofrece hasta un 50% más de seguridad que los modelos convencionales orientados hacia delante con arnés de cinco puntos”, concluye el experto.
Los resultados del estudio se basan en entrevistas en línea. YouGov, encargado por Cybex, encuestó a padres mayores de 18 años residentes en Alemania con hijos de 0 a menos de 4 años que poseen coche. La encuesta se centró en la seguridad de los niños pequeños.









