Los trenes de Renfe en Navarra permitieron un ahorro a la sociedad de casi 18 millones de euros en 2010

La actividad del transporte de viajeros y mercancías de Renfe en Navarra supuso un ahorro de 17,9 millones de euros en 2010, si se evalúa en términos económicos el impacto sobre el cambio climático, la contaminación y la tasa de accidentes que habría tenido realizar este transporte por otros medios, como el camión o el automóvil, según ha informado la compañía.

Esto quiere decir que de no haber circulado los trenes de Renfe en Navarra, se habrían producido 84.100 circulaciones en automóvil, 8.400 circulaciones de camión más de las que se produjeron el pasado año, y 1.200 vuelos comerciales. Estos son los datos del estudio de ahorro de costes externos generados por Renfe en 2010.

La parte más importante de este ahorro se genera gracias a los servicios de Mercancías (12,7 millones), seguidos de los de Alta Velocidad-Larga Distancia (4,1 millones) y Media Distancia (1,1 millones).

En cuanto al origen de estos ahorros, los diversos servicios de Renfe en Navarra han evitado a la contaminación atmosférica unos costes evaluables en 6,7 millones (37.4%), al cambio climático en 5 millones de euros (27.9%), y a los accidentes, 3,5 millones (19.5%). El resto del ahorro por costes externos responde al ruido, efectos urbanos, efectos sobre el paisaje y la naturaleza, ocupación y fragmentación del suelo y otros efectos inducidos.

Las previsiones de Renfe indican, además, que la progresiva mejora de la eficiencia energética de sus trenes permitirá alcanzar en 2020 una reducción de sus emisiones de CO2 por Unidad Transportada (viajero o tonelada) del 57% respecto a 1990, año base de medición del Protocolo de Kioto.

La importancia del ferrocarril resulta elocuente en términos energéticos. Los trenes de Renfe evitaron en 2010 la emisión de 560.000 toneladas de CO2 a la atmósfera y ahorraron en consumo energético el equivalente a 160.000 toneladas de petróleo.