Los fabricantes de coches se oponen al informe de precios de la UE

El lunes pasado la Unión Europea ofreció un informe que desvelaba notables diferencias en el precio de los coches entre los diferentes países. Una afirmación que no comparten los fabricantes de automóviles europeos.

Según el Ejecutivo comunitario, comprar un Fiat Uno en Inglaterra puede resultar, antes de pagar los impuestos, un 40 por ciento más caro que en el resto del continente. Este sería el caso más extremo, pero el informe que ha presentado la UE establece que un mismo coche puede costar un 20 por ciento más o menos según el país.
Unos datos que han causado la protesta de los fabricantes de automóviles. Tanto la patronal europea (Acea) como la española (Anfac) afirman que el análisis de la Comisión Europea es erróneo.
"Los impuestos, distintos en cada país, y los descuentos distorsionan los datos que presentó la CE", afirman desde Acea. Además, apuntan que la política de precios está determinada por la política fiscal de cada Estado, lo que explicaría que, "después de impuestos, Dinamarca pasa de ser el país más barato a ser el más caro".
Aunque el informe de la UE afirma que España es uno de los países más baratos, los fabricantes de nuestro país también rechazan dicho documento. El director general de Anfac, Luis Valero, critica la acusación de falta de competitividad entre los productores y presenta como prueba la baja rentabilidad de las empresas, cuyo margen de beneficios sobre ventas es del 3 por ciento de media.