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El estudio de Identificación de Problemas de Seguridad Vial en las Travesías puede convertirse en una nueva guía de consulta para técnicos y administraciones. Al menos, con esa intención han desarrollado la idea el Gobierno de Aragón, el Instituto Mapfre de Seguridad Vial y la Asociación Española de la Carretera, cuyas conclusiones han presentado ya en Zaragoza.El documento final incluye, fundamentalmente, soluciones a los muchos problemas de seguridad que presentan estos tramos, según advierten las organizaciones que han realizado el estudio. En su opinión, “las travesías son una de las áreas más complejas de nuestra red vial, al tratarse de carreteras que atraviesan una población y en la que confluyen las elevadas intensidades de tráfico de las vías interurbanas y los inconvenientes propios de la circulación urbana, agravados por la presencia de peatones".En el estudio, concretamente, se analizan las causas de la accidentalidad en estos tramos para identificar las deficiencias existentes y proponer soluciones efectivas para aumentar la seguridad. Y, como primera conclusión, el texto señala a la velocidad inadecuada de los automóviles, al estacionamiento de vehículos en sus márgenes y a las deficientes condiciones de iluminación como las principales causas de su elevada siniestralidad.Según los últimos datos aportados por la DGT, durante 2002 se produjeron 1.548 accidentes con víctimas en las travesías de la red vial del Ministerio de Fomento, lo que representó un 8 por ciento del total de siniestros de tráfico ocurridos en las carreteras estatales.Entre las medidas propuestas por estas organizaciones para que los vehículos adecuen su velocidad a las características de las travesías figura el estrechamiento de carriles, la instalación de franjas transversales de alerta o la creación de pequeñas glorietas.Para evitar los atropellos, el estudio aboga por la instalación de refugios-isletas, carriles bici y cortes de tráfico de determinadas zonas de la ciudad, a la vez que insta a la instalación racional de semáforos y a la creación de rotondas que eviten el peligro en los giros.Según recoge también el texto, el adecuado balizamiento, el desarrollo de postes de iluminación bien situados y conservados y la abundancia de marcas reflectantes son las soluciones más válidas para combatir los riesgos de iluminación deficiente.







