La Opep respetará los niveles de producción de crudo acordados

La Organización de Países Exportadores de Petróleo ha decidido este jueves, en el marco de su CXVII conferencia ordinaria, respetar las cuotas acordadas para el 1 de septiembre, que suman 23,2 millones de barriles diarios, con el fin de mantener la estabilidad del mercado.

La Opep respetará los niveles de producción de crudo acordados
La Opep respetará los niveles de producción de crudo acordados

Los ministros de los once miembros de la Opep (Arabia Saudí, Argelia, Emiratos Árabes Unidos, Indonesia, Irak, Irán, Kuwait, Libia, Nigeria, Qatar y Venezuela) han acordado dejar sin cambios los actuales niveles de extracción del cártel (que llegan a los 23,2 millones de barriles diarios, además de las exportaciones iraquíes), para defender así los precios del crudo.

Asimismo, han decidido volver a reunirse el 14 de noviembre, aunque no han descartado pactar algún ajuste de la producción antes de esa fecha, en el caso de que sea necesario, para mantener el importe del crudo entre los niveles establecidos (22-28 dólares el barril). El precio del petróleo cayó por debajo de los 20 dólares esta semana, un coste que Alí Rodríguez, secretario general de la organización, calificó de "inaceptable".

Por otra parte, la Opep intentará elaborar una declaración conjunta con ocho productores invitados a la conferencia como observadores (México, Rusia, Omán, Egipto, Kazajistán, Angola, Guinea Ecuatorial y Sudán) sobre la postura que se debería tomar ante la crisis. Rodríguez aseguró que "todos los países expresaron su disposición a contribuir para mantener los precios".

Además, los ministros del cártel han decidido crear un Grupo de Trabajo de Expertos, integrado por miembros de la Opep y por productores independientes, con el fin de "estudiar conjuntamente el mercado del crudo y sugerir las posibles acciones que deberían adoptar ambas partes".

El precio del petróleo sube, aunque la inestabilidad continúa
El precio del crudo mantuvo ayer una ligera tendencia al alza tras el anuncio de que la Opep no variaría las cuotas de producción vigentes.

Así, el importe de los contratos para entrega en noviembre del Petróleo Intermedio de Texas (el de referencia en Estados Unidos) registró una subida de 0,40 dólares, terminando la sesión a 22,74 dólares por barril (1 barril=159 litros; 1 dólar=182 pesetas).

El precio del crudo Brent (de referencia en Europa) para entrega en noviembre también sufrió un incremento de 0,17 dólares y cerró a 22,80 dólares por barril.

Aunque los temores a una recesión económica en Estados Unidos y a una respuesta militar norteamericana, que podría interrumpir los suministros de crudo desde Oriente Medio, presionaron al mercado en las últimas sesiones y provocaron continuas bajadas de precios, la tendencia al alza se ha mantenido durante los dos últimos días.

Según el presidente de la Opep y ministro argelino de Energía, Chakib Khelil, el ambiente de inseguridad y temor que ha prevalecido en los mercados durante estas semanas podría tener consecuencias a largo plazo, pues, además de afectar al consumo y debilitar los precios del crudo, puede también encarecerlos.

Khelil pronosticó que las altas medidas de seguridad que se están adoptando en muchas partes del mundo (incluso en el transporte del crudo) afectarán al bolsillo del consumidor, ya que alguien tendrá que pagarlas.

En este sentido, el presidente de la Opep, que será sustituido el 1 de enero por Rilwanu Lukman, ex-secretario general del cártel y actual asesor de Petróleo y Energía del Gobierno de Nigeria, señaló que si algunos países de la UE redujeran un 10 por ciento los impuestos con los que gravan los productos derivados del petróleo, inyectarían cientos de billones en el bolsillo de los consumidores e impulsarían el crecimiento económico.

Asimismo, Khelil ha instado a los productores no miembros del cártel y a las naciones consumidoras a mantener estable el mercado, ya que la organización, con el 35 por ciento de la producción mundial, no puede asumir toda la responsabilidad. Además, ha pedido a los líderes internacionales que "actúen con prudencia, para encontrar una salida consensuada a la crisis".