La nueva generación de automóviles con pila de combustible ya está aquí

Los tres grandes fabricantes norteamericanos y la Administración de EE.UU. han decidido poner en marcha un nuevo proyecto, cuya importancia radica en que consigue reunir a las compañías para que investiguen en una misma línea en el desarrollo de vehículos con pila de combustible e implicar al Gobierno para que, a su vez, desarrolle las infraestructuras necesarias estos automóviles.

Untitled Document

El Gobierno de los Estados Unidos y los gigantes automovilísticos de este país acaban de firmar un acuerdo de colaboración para desarrollar motores con pila de combustible y las infraestructuras necesarias para que estos vehículos puedan abastecerse.

Según el secretario de Energía estadounidense, Spencer Abraham, el desarrollo de este programa pretende reducir la dependencia que tiene EE.UU. del petróleo extranjero. En la actualidad, este país importa un 60 por ciento del petróleo que consume y algo menos de la mitad de esta cantidad se destina, directamente, a los vehículos que circulan por sus carreteras.

Bajo el programa llamado Freedom Car (Coche de la Libertad), las marcas General Motors, Ford y Chrysler potenciarán el desarrollo de propulsores alimentados por hidrógeno, en los que ya llevan trabajando varias décadas. Una de las bonanzas de este tipo de motores es que el residuo resultante de la "combustión" es vapor de agua y oxígeno, lo que supone una importante ventaja medioambiental, ya que la contaminación que producen es nula.

Analistas estadounidenses han calificado el proyecto como "extremadamente importante, porque fija entre los fabricantes el uso de hidrógeno como combustible estándar y además establece la cooperación para un sistema nacional de abastecimiento de carburante".

Cada uno por su lado
Hasta este momento las empresas automovilísticas habían desarrollado sus motores con pila de combustible de diversas formas. Mientras General Motors extraía el hidrógeno de la gasolina, el fabricante Ford trabajaba con hidrógeno puro y Chrysler lo sacaba del metanol. El proyecto aboga por una unión de las líneas investigadoras para optimizar recursos.

Aproximadamente en 2006 podrán empezar a fabricarse en serie los primeros vehículos propulsados por motores con pila de combustible, al menos esos son los cálculos que ha realizado la industria automovilística de Estados Unidos.

La aprobación de Freedom Car supone echar por tierra el proyecto del anterior presidente, Bill Clinton, que abogaba por desarrollar vehículos con consumos eficientes, pero, eso sí, propulsados por gasolina o Diesel. Durante los años que ha estado vigente este sistema, el Gobierno de los Estados Unidos ha invertido unos 1.500 millones de dólares (1.622,73 millones de euros), consiguiendo prototipos que gastaban unos 3,4 litros a los 100 kilómetros, pero que resultaban muy caros de fabricar en serie.

Los mejores vídeos