La liberalización de los recambios creará trabajo

El comisario europeo de Mercado Interior, Frits Bolkestein, ha defendido su propuesta para liberalizar el sector de repuestos del automóvil. Las críticas siguen llegando y, ante ellas, Bolkestein esgrime que la medida servirá para crear empleo: las “pymes" serán las más beneficiadas.

El Ejecutivo comunitario propuso la semana pasada liberalizar el mercado de los recambios “visibles" en los automóviles. Esta sugerencia generó una gran polémica que Frits Bolkestein, comisario europeo de Mercado Interior e impulsor de la medida, quiere cerrar. Según sus argumentos, esta propuesta servirá para crear nuevos puestos de trabajo en la Unión Europea y beneficiará a las pequeñas y medianas empresas.No se acaban aquí las ventajas. Si el sector de los repuestos “visibles" (capós, parachoques, puertas, faros, parabrisas…) se liberaliza, los fabricantes independientes podrán reproducir estas piezas y comercializarlas en las reparaciones. Así, se estimulará la competencia y bajarán los precios para el consumidor, explica Bolkestein.Sin embargo, sus argumentos no convencen a la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA). La entidad afirma que esta medida no presenta beneficios claros para los usuarios; los únicos favorecidos serán “los copiadores externos a la Unión Europea, en especial Taiwan", asegura. Ante estas declaraciones, el comisario europeo ha explicado que la industria del automóvil “exporta empleos a Turquía, Corea del Sur y Brasil"; dentro de este mercado, el 30 por ciento de los componentes se subcontrata y procede de fuera de la UE. Así, si el sector se abre en el Viejo Continente, “las ‘pymes’ saldrán ganando, ya que serán ellas las que suministrarán los recambios" y tendrán una ventaja geográfica frente a terceros países, según Bolkestein. Además, hay que tener en cuenta que estas compañías encontrarán un nuevo mercado, el del 15 por ciento de los 35 millones de vehículos que existen en Europa y que han sido producidos por fabricantes extranjeros. “No se perderá empleo, se creará, pues serán las ‘pymes’ europeas las que fabriquen y suministren piezas", asegura Bolkestein. La industria automovilística, por su parte, afirma que la apertura de este mercado podría suponer la supresión de 32.400 puestos de trabajo en la Europa de los Veinticinco.ACEA también ha indicado que la propuesta del comisario está dirigida a abolir los derechos de protección de diseño de las piezas. La Comisión ha anunciado que defiende estos derechos en el mercado primario (coches nuevos), pero, en el secundario, el comprador “está obligado a adquirir los recambios que vende el fabricante del vehículo; eso es monopolio, no protección", ha indicado Bolkestein.

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