La gran Europa, el mercado con más futuro

China, Europa Central y del Este... los mercados en desarrollo parece que son la tabla de salvación para mantener el ritmo de crecimiento de los fabricantes de automóviles, que ya han copado sus mercados conocidos.

La gran Europa, el mercado con más futuro
La gran Europa, el mercado con más futuro

En plena línea descendente en los gráficos de ventas de automóviles en Europa, la luz vuelve a verse al final del túnel y esta vez viene de la mano de la ampliación de la Unión Europea.

Los fabricantes automovilísticos han valorado los pros y los contras de la ampliación de la UE y parece que los primeros salen ganando. El principal punto a favor es evidente: la población de la UE más la de los países de Europa Central y Oriental supera la de Estados Unidos.

Entre los puntos en contra se encuentra, principalmente, que la situación económica no es precisamente buena en los países del Este. Sólo hay que ver que las ventas de automóviles en Polonia para este año se situarán en cifras por debajo de la mitad de las matriculaciones registradas en 1999.

Sin embargo, hay quien ve la botella medio vacía y quien la ve medio llena y los fabricantes de automóviles parecen estar en este último grupo, en el de los optimistas. Desde la industria se ve con claridad que para incentivar el consumo hace falta en primer lugar el apoyo de los Gobiernos, que pueden colaborar en la modernización de sus parques automovilísticos con subvenciones a la compra de coches nuevos si se dan de baja los viejos; en segundo lugar, la apertura de nuevas plantas, que mejoran la economía no sólo del país sino también de los ciudadanos, que podrán gastarse más dinero en la compra de su coche; y en tercer lugar, plantear financiaciones ventajosas para adquirir un nuevo vehículo.

Se trataría de la "pescadilla que se mueve la cola", ya que la idea de los fabricantes es invertir, con el respaldo gubernamental, claro, para crear más riqueza en estos países y que sus ciudadanos puedan consumir más.

Lo cierto es que el terreno está abonado, ya que desde hace tiempo los fabricantes apuestan por Europa Central y del Este, ya que los costes laborales son inferiores a los del resto de países del Viejo Continente. Con nuevas fábricas e infraestructuras, se ha ido creando una red de proveedores para el resto de plantas europeas y se exigen los mismos criterios de calidad que en el resto de factorías de la Unión.

El ejemplo que ponen los más optimistas es España, un país en clara desventaja frente a sus vecinos europeos hasta hace sólo unos años y que hoy ya está entre los principales fabricantes y consumidores del mundo.

Sea como sea, en torno a 2004 la UE ya no será lo que es, pues, con casi total seguridad, contará con ocho miembros más (República Checa, Hungría, Polonia, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Lituania y Letonia). La siguiente etapa será en la que Bulgaria y Rumania entren a la gran Europa, para 2007. En cuanto a Turquía, los plazos son más largos.