La DGT ya regula los patinetes en toda España: aceras, casco, alcohol y drogas…

La DGT ha emitido un comunicado en el que anuncia una nueva instrucción transitoria por la que establece un marco común para todas las ciudades españolas y el uso de vehículos de movilidad personal.

La DGT ya regula los patinetes en toda España: aceras, casco, alcohol y drogas…
La DGT ya regula los patinetes en toda España: aceras, casco, alcohol y drogas…

Hace tiempo que la DGT quiere regular el uso de vehículos de movilidad personal. Ahora, antes de que se establezca la modificación definitiva en el Reglamento General de Vehículos, ha establecido una instrucción transitoria con la que se regulan estos vehículos en todas las ciudades españolas, ya que hasta ahora cada ciudad contaba con su propia normativa.

Y es que la llegada masiva de patinetes y otros artilugios similares, sumado normativas flexibles y poco claras, además de cambiantes entre ciudades, ha obligado a la DGT a intervenir, con el objetivo de ofrecer un marco regulatorio común para todas las urbes del país.

En primer lugar, la instrucción transitoria adelanta que un vehículo de movilidad personal (VMP) es un vehículo de una o más ruedas dotado de una única plaza y propulsado exclusivamente por motores eléctricos que pueden proporcionar al vehículo una velocidad máxima por diseño comprendida entre los 6 y los 25 km/h. Si la velocidad de los vehículos es inferior a 6 km/h serán considerados juguetes.

Además, se deja claro que los VMP no necesitarán autorización administrativa ni para circular, ni para conducir, ni tener un seguro obligatorio. Así, si el conductor del VMP también tiene carné de conducir, no se enfrentará a sanciones que impliquen la sustracción de puntos de éste último.

Por último, en la instrucción transitoria también se recuerdan qué comportamientos serán motivo de sanción:

  • Circular con presencia de alcohol y/o drogas en sangre: Las multas serán las mismas que si se conducen un coche, quedando entre 500 y 1.000 euros en el caso del alcohol y de 1.000 euros si hablamos de drogas. Si se produce un positivo, el VMP quedará inmovilizado. Además, no someterse a este tipo de control puede alcanzar la categoría de delito penal.

  • Circular con el teléfono móvil: Al igual que con el resto de vehículos, manejar el teléfono estará castigado con 200 euros de sanción.

  • Cascos y auriculares: En este caso la sanción es la misma que en el caso anterior, de 200 euros, y también la misma que si nos moviéramos con cualquier otro tipo de vehículo.

  • Aceras: Queda totalmente prohibido el uso de los VMP por las aceras, con sanciones de 200 euros y salvo que en las ordenanzas municipales se establezcan excepciones. Quedan excluidos los monopatines, patines o aparatos similares que se muevan a paso de persona.

  • Una persona por VMP: La propia definición de VMP establece que sólo se podrá transportar una persona por vehículo y que, en caso de no cumplirlo, el conductor se enfrentará a 100 euros de sanción.

  • Conducción nocturna: Se considera conducción negligente no contar con los sistemas de alumbrado, prendas o elementos reflectantes para garantizar la seguridad del conductor durante la noche. En este caso hablamos de multas de 200 euros.

Además, hay dos casos que se dejan en manos de los Ayuntamientos, al menos hasta que se establezcan los cambios en el Reglamento General de Circulación:

  • Casco: El uso del casco lo establecerá la ordenanza municipal de cada ciudad. Se recalca, eso sí, que en caso de que se circule sin él y, por el contrario, sea obligatorio, además de la multa el VMP quedará retenido, tal y como sucede con los ciclomotores.

  • Estacionamiento: Al igual que en el caso anterior, las paradas y estacionamientos con VMP no quedan regulados por la DGT, por lo que será cada Ayuntamiento el que decida qué hacer. En la instrucción transitoria sí se señala que la DGT aboga porque las aceras queden para un uso pleno de los peatones.

Por último, los menores de edad no quedarán del todo impunes de sus acciones y en el comunicado también se informe que serán los padres o tutores los que se harán cargo de manera solidaria de las infracciones cometidas por estos y, por tanto, de los castigos con los que hayan sido sancionados.