La DGT detalla los 7 únicos casos en los que SÍ puedes usar el coche durante la cuarentena

Repasamos los siete motivos que el Gobierno permite utilizar el coche durante la cuarentena. La DGT te los especifica.

La DGT detalla los 7 únicos casos en los que SÍ puedes usar el coche durante la cuarentena
La DGT detalla los 7 únicos casos en los que SÍ puedes usar el coche durante la cuarentena

Coger el coche en tiempos de cuarentena debe producirse en circunstancias excepcionales. Al igual que sucede si queremos salir de casa andando, utilizar el coche mientras dura el confinamiento debe hacerse por motivos inexcusables.

Por ello, en unas circunstancias en las que sólo se puede salir de casa para motivos muy contados, como trabajadores esenciales que van a desempeñar su oficio o quienes necesitan acudir a un centro médico, la DGT ha recordado los únicos siete motivos por los que puede cogerse el coche, tal y como recoge el diario ABC.

  1. Adquisición de alimentos, productos farmacéuticos y de primera necesidad (incluido comprar el periódico y acudir al estanco)

  2. Asistencia a centros, servicios y establecimientos sanitarios.

  3. Desplazamiento al lugar de trabajo para efectuar su prestación laboral, profesional o empresarial.

  4. Retorno al lugar de residencia habitual.

  5. Asistencia y cuidado a mayores, menores, dependientes, personas con discapacidad o personas especialmente vulnerables.

  6. Desplazamiento a entidades financieras y de seguros.

  7. Por causa de fuerza mayor o situación de necesidad.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que la Policía o la Guardia Civil puede detenernos en un control para comprobar qué motivo nos ha llevado a utilizar nuestro coche. Así, debes recordar que para ir a trabajar es posible que te pidan un documento acreditativo, mientras que las multas por saltarte la cuarentena pueden conllevar cientos de miles de euros e, incluso, penas de cárcel.

Como ves, no, irse de vacaciones de semana santa no es un motivo justificado para salir de casa, coger el coche y visitar nuestra segunda residencia o el pueblo de nuestros antepasados.