Greenpeace: No hay 'suficiente valentía' para mantener los 110 km/h

El gobierno no ha demostrado 'suficiente valentía' para mantener en vigor una norma, como la reducción de velocidad en autopistas, que ha demostrado su eficacia en ahorro de combustible y emisiones de CO2, sostiene Greenpeace España.

La responsable en España de la campaña de Transporte de esa organización internacional, Sara Pizzinato, declaró a Efe que 'este es un mal momento para revocar una decisión a la que la población ya se había acostumbrado, que consiguió, además, ahorrar en gasto público, privado y emisiones de gases contaminantes'.

El vicepresidente primero y ministro del Interior, Adolfo Pérez Rubalcaba, anunció hoy la decisión del Gobierno de no prorrogar la reducción de velocidad en autopistas y autovías de 120 a 110 kilómetros por hora, a pesar de reconocer que su vigencia significó un ahorro de 450 millones de euros en la factura de petróleo.

Aunque se anunció desde el principio como temporal, ante los extraordinarios precios del barril de petróleo, que en marzo pasado, el mes de su aplicación, rondaba los 115 dólares, 'hay otras razones de peso que se mantienen, como los compromisos de España de reducir antes de 2020 un 20 por ciento las emisiones de gases de efecto invernadero', subrayó la activista.

'España vuelve a convertirse en un país vulnerable al precio del petróleo, un mercado que ha demostrado ser extremadamente volátil y se sentirá cualquier otro repunte. Hay que establecer medidas estructurales a largo plazo', insistió.

Según Greenpeace, que dijo haber solicitado a la administración la prórroga de la reducción de velocidad y que se vinculara a los objetivos de Naciones Unidas para 2020, 'si no se actúa de forma contundente para reducir el consumo de petróleo, no se reducirán las emisiones que provocan el temido cambio climático'.

Las nuevas exploraciones petroleras en el Ártico, a las que se opone Greenpeace por 'agresivas y peligrosas', son consecuencia de la constante demanda de crudo, una tendencia con la que hay que acabar, apuntó la experta.

Ecologistas en Acción, por su parte, recalcó, en un comunicado, la 'incoherencia' de la decisión del Gobierno que retira una norma, después de reconocer sus ventajas.

'Como ha funcionado bien, lo suprimimos', titula la nota de los ecologistas que destacan, por otra parte, la inclusión en el Plan para la Mejora de la Calidad del Aire, aún en borrador, sería la reducción de la velocidad.

Sobre la posibilidad de que el Gobierno mantenga una campaña por la voluntaria reducción de velocidad, como adelantó Rubalcaba en el Consejo de Ministros, el portavoz de Ecologistas Paco Segura señaló a Efe que 'lamentablemente está demostrado que lo único que funciona son las limitaciones estrictas'.

'Conocemos la dinámica habitual y si el límite es 120, se va a un poquito más. Esta decisión es resultado de la presión del mundo del automóvil, que es muy difícil de contrarrestar', añadió.

Los grupos ecologistas coinciden en que el transporte es el principal contaminante de emisiones de gases de efecto invernadero, el CO2 entre ellos, que aceleran el calentamiento global.

La combustión de los motores de los automóviles y la partículas que se liberan por los tubos de escape, apuntan, se relaciona cada año con más de 16.000 muertes prematuras ligadas a la contaminación del aire.