General Motors anuncia medidas dolorosas

El presidente de General Motors (GM) Europa, Carl-Peter Foster, ha comunicado hoy a los trabajadores de la planta de Figueruelas (Zaragoza) que será necesario adoptar 'medidas dolorosas' para afrontar la crisis económica, que el comité de empresa espera conocer la próxima semana en Fráncfort.

Foster, en una comunicación interna repartida hoy entre los trabajadores de la factoría española, asegura que la intención de la compañía automovilística es, "claramente", desarrollar un plan que preserve la mayor cantidad posible de empleos, pero insiste en que hay que cubrir el desfase de 1.200 millones de dólares que tiene la multinacional.

"Cualquiera de los planes que se decida, incluirá medidas dolorosas. Simplemente no existe otro camino", reconoce el presidente de GM Europa en el texto, en el que recalca que se sigue trabajando con los representantes sindicales en el Plan de Viabilidad de General Motors y todavía no se ha tomado ninguna decisión.

Advierte de que "no es una tarea fácil en estos tiempos sin precedentes", en los que el mercado de automóviles "ha caído dramáticamente durante los seis últimos meses" y la venta de GM se redujo un 30 por ciento en enero, con las previsiones de que continúe así en el 2009.

GM presentó ayer un plan de reestructuración en Washington, en el que demanda préstamos por unos 16.600 millones de dólares, prevé cierres de fábricas en EEUU y Europa y la reducción de 47.000 puestos de trabajo en todo el mundo, un plan que hoy ha explicado mediante videoconferencia el presidente de la multinacional, Rick Wagoner , a los trabajadores de la firma en todo el mundo.

En declaraciones el presidente del Comité de Empresa de Figueruelas, Juan José Arceiz, ha dicho que "no ha habido ninguna novedad con respecto al plan que se presentó ayer", y ha lamentado que no se hayan ofrecido "datos nuevos" sobre la forma en que afectará a Europa, ni a otras regiones del mundo.

El próximo martes, día 24 de febrero, hay convocada una reunión en Fráncfort y Arceiz espera que en ella la dirección "ponga encima de la mesa cómo afectará a Europa este plan de reestructuración".

Según Carl-Peter Foster, hasta 2015, "por lo menos, no volveremos a los niveles de venta de 2007", lo que significa que GM "podría ver disminuir sus ingresos hasta en 10.000 millones de dólares".

Por ello, el presidente de la multinacional asegura que se ve obligada a "disminuir proporcionalmente los costes estructurales si queremos tener la oportunidad de sobrevivir a estos tiempos tan difíciles", agrega el máximo ejecutivo europeo de la firma.

A su juicio, los esfuerzos en lo que a costes se refiere son para asegurar que los productos de la multinacional "verán el futuro" y que "nuestra compañía tiene futuro", aunque "esto requerirá trabajo duro y coraje de todas las partes involucradas".

En este sentido, cita la aceptación y reconocimiento de los modelos Opel Insignia, el Chevrolet Cruze y Spark, el Opel Ampera y el Saab 9-3X como productos que pueden ayudar a la multinacional a remontar la situación.

Preguntado por este asunto, el consejero de Economía del Gobierno de Aragón, Alberto Larraz, ha reconocido en declaraciones que "aún hay riesgo" para Figueruelas, donde trabajan unas 7.600 personas, y ha vaticinado que la factoría tendrá "dificultades" en el futuro.

Para el consejero, la clave del Plan de Reestructuración presentado por la compañía está en la propuesta alemana de segregar del grupo a General Motors Europa, algo por lo que apuesta el Foro de Empleados europeos.

Larraz ha concluido que falta saber "quién va a poner el dinero para la reestructuración del sector".

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