Oficialmente se conoce en todo el mundo como peer-to-peer carsharing y puede que así, obviamente, no te suene de nada. Pero si te hablamos ya en España de carsharing entre particulares o, mejor, de alquiler de vehículos entre particulares (sigamos aprovechando nuestro rico vocabulario), ya comenzarás a saber por dónde vamos. Y es que se trata de un nuevo modelo de inversión que crece y se consolida en todo el mundo, ofreciendo ingresos muy importantes para los propietarios de coches.
Como respuesta inicial a un cambio de movilidad ya visible en la sociedad, con cada día menores usos del vehículo privado sobre todo en las grandes ciudades, este nuevo modelo ya está completamente asentado en países como Estados Unidos para el alquiler de coches y furgonetas entre particulares y empresas por períodos flexibles, que puede abarcar desde unas horas, a pocos días o incluso algunos meses.
El alquiler de coches entre particulares, un negocio al alza en todo el mundo
Con el objetivo de dotar de movilidad puntual al que la necesita pero no la tiene (ni la quiere) todo el año, y de añadir ingresos extra a los propietarios que no quieren desprenderse de sus vehículos pero no lo usan todos los días, el carsharing entre particulares genera ya, según el último informe Peer-to-Peer Carsharing-Global Strategic Business Resort, elaborado por Market Glass y publicado por ResearchAndMarkets, un negocio global de más de 2.770 millones de dólares, calculándose que podría superar a los 7.000 millones de dólares en 2030, teniendo en cuenta sus tasas de crecimiento del 18 por ciento que sigue presentando.
Alternativa por tanto para una nueva movilidad que se va a seguir expandiendo en los próximos años, y abogando por un uso más eficiente del vehículo privado que permita, además, rentabilizar mejor gastos cada día más altos asociados al automóvil, como son los seguros, mantenimientos, aparcamientos o combustibles, la fórmula llega ahora a España, avalado además por cambios en unos estilos de vida que contemplan hoy más opciones de teletrabajo y más restricciones de tráfico.
El carsharing entre particulares permite obtener entre 300 y 1.000 € al mes
En este sentido, CarBnB es un nuevo proyecto nacido en redes sociales que impulsa el emprendedor Kiko Aguirre en España, para dar sentido a este nuevo tipo de movilidad con el alquiler entre particulares y mediante la formación para entrar en esta vía de inversión que va claramente al alza. Según todos sus cálculos, en función al tipo de vehículo, a la ubicación del propietario y a la estrategia de gestión, este alquiler entre particulares permite ya obtener hoy día ingresos mensuales por vehículo que pueden oscilar entre los 300 y los 1.000 euros.
El nuevo proyecto de CarBnB, según explican, “desarrolla ahora programas de formación y acompañamiento dirigidos a quienes buscan generar ingresos mediante el alquiler de vehículos entre particulares”, tratando de visibilizar un modelo de negocio con la intención de que deje de percibirse además como una tendencia puntual y “empiece a consolidarse como una opción más dentro del ecosistema de nuevas formas de inversión y economía colaborativa en España”.
“Durante años hemos asumido que tener un coche implica un coste fijo inevitable. Sin embargo, la forma en la que lo usamos ha cambiado: lo utilizamos menos, pero seguimos asumiendo todos los gastos de la propiedad. El carsharing entre particulares parte de esa contradicción y propone una lógica distinta, basada en el uso eficiente del vehículo y en la optimización de un activo que pasa gran parte del tiempo parado.”, explica Kiko Aguirre.









