Galileo, sin retrasos

Su puesta en marcha costó - EE.UU. defendía a capa y espada el imperio de su GPS -, pero Galileo parece imparable. Los plazos se cumplen según lo previsto y, si todo sigue así, en 2008 Europa contará con su propio sistema de posicionamiento por satélite.

Ya se ha pasado a su segunda fase, que se prolongará hasta el año 2005 y que consiste en todo el trabajo técnico y el desarrollo de los satélites y sus componentes terrestres. Todos los plazos se cumplen y, según ha asegurado Daniel Calleja, jefe del gabinete de Loyola de Palacio (la comisaria europea de Transportes), estará operativo en 2008.

Galileo - un sistema de posicionamiento por satélite - permitirá que Europa no esté "sometida a decisiones que se tomen en otros ámbitos", ha apuntado Calleja. Hasta ahora, el Viejo Continente recurría al GPS, pero este sistema está controlado por las autoridades militares de EE.UU. También existe el Glonass, que se utiliza en territorio ruso y depende de las decisiones del ejército.

Por tanto, para Calleja, se trata de "una apuesta de futuro", que además de "acabar con el monopolio", permitirá crear numerosos trabajos: se estima que dé empleo a 140.000 personas cuando esté operativo.

Entre los años 2006 y 2007, se pondrá en marcha una tercera fase: la de despliegue, con el lanzamiento de satélites y el establecimiento del segmento suelo. Su explotación comercial está prevista para 2008.