Ford y Mercury, bajo la lupa de las autoridades norteamericanas

Las investigaciones y llamadas a revisión están a la orden día en Estados Unidos. Esta misma semana la NHTSA ha abierto varios expedientes a Ford, Mercury, Nissan, General Motors y Oldsmobile.

La NHTSA (Agencia Federal para la Seguridad en el Transporte por Carretera, siglas en inglés) ha abierto varias investigaciones a numerosos modelos de vehículos comercializados en Estados Unidos que, por problemas mecánicos, han podido provocar algunos accidentes.

En concreto, la agencia de Seguridad ha abierto investigaciones a Ford y a Mercury y a sus respectivos modelos Taurus y Sable, por la proximidad de los pedales del acelerador y del freno. Según esta institución, los vehículos afectados por esta anomalía son un total de 402.651 producidos entre el año 2000 y 2001. El problema es que al estar tan cerca estos pedales es posible que el conductor los pise a la vez. La posibilidad de regular el recorrido de dichos pedales parece ser la causa de los problemas: ambos mandos están unidos a un motor eléctrico que permite dicha regulación. En el caso del modelo Sable, la regulación viene de serie; en el Taurus, se equipa como elemento opcional.

Hasta el momento, la NHTSA ha registrado 22 quejas de usuarios por este mismo problema y ha contabilizado un total de cinco accidentes por esta causa.

Ford, por su parte, ha comunicado a través de su portavoz, Todd Nissen, que están colaborando con la agencia de Seguridad para aclarar los problemas. Si se demuestra que la posición de los pedales ha causado algún problema, la NHTSA obligará a las dos marcas del Grupo Ford Motor a hacer una llamada a revisión de estos modelos.

Otras investigaciones...
La investigación abierta a Ford y a Mercury no es la única que ha emprendido la institución estadounidense. Esta misma semana ha abierto informes contra los modelos Sephia, de la firma Kia, producidos entre 1998 y 2000 que presentan pequeños incendios causado por el corte de un cable de la batería. En las carreteras estadounidenses, hay cerca de 134.000 unidades de este modelo oriental.

Además, se han abierto diferentes investigaciones a Nissan, Chevrolet, General Motors y Oldsmobile.

Dos son los modelos de Nissan investigados: el Máxima, por incendios originados en el alternador, y el Xterra, porque al parecer el airbag del conductor no funciona de manera correcta. Acerca de esta última incidencia, Nissan ya ha avisado a sus clientes mediante una circular.

Problemas con la columna de dirección, provocan el mal funcionamiento del control de crucero, de las luces y los limpiaparabrisas en los modelos Chevrolet TrailBlazer, GM Envoy y Oldsmobile Bravada. Estas averías también han provocado un expediente en la agencia de Seguridad estadounidense.