Ford recortará aún más su efectivos

Ford ya había anunciado una reestructuración de sus plantas y trabajadores en Estados Unidos, pero ahora anuncia más despidos que suponen el 10 por ciento de su plantilla estadounidense.

Bill Ford Jr, presidente de la marca del óvalo, ha anunciado que enero se conocerá el fuerte plan de reestructuración para todas sus plantas, que incluirá, seguro, el cierre de diversas instalaciones. Mientras, se ha sabido que 4.000 puestos de trabajo desaparecerán a comienzos de año en la plantilla norteamericana, lo que supone un 10 por ciento de los efectivos. Es curiosa la forma que Ford ha tenido de comunicarle a sus empleados el despido: el pasado viernes las 4.000 personas recibieron un correo electrónico informándoles de la noticia.

Pero estos no son los únicos despidos; hace apenas dos semanas, Ford anunció que se desharía de 2.750 personas más, aunque en este caso no se ha especificado a qué región pertenecen.

Ford quiere deshacerse de 6.750 trabajadores en todo el mundo y cerrar varias factorías de norteamérica. La delicada situación de la industria automovilística en Estados Unidos es debida, entre otros problemas, al aumento del precio de los combustibles. Ello ha hecho que la demanda de determinados tipos de vehículos (todo terreno sobre todo), que consumen bastante, haya caído en picado y con ello el mercado se ha trastocado.

Desde 2000, los tres principales fabricantes afincados en Detroit (Ford, General Motors y Chrysler) han prescindido de unos 100.000 empleados fijos y temporales. General Motors, por ejemplo, ha reconocido a través de su presidente Rick Wagoner que la situación es “insostenible". El grupo automovilístico ha registrado unas fuertes pérdidas económicas, aunque asegura que, por el momento, no se plantea una suspensión de pagos. La solución, dice Wagoner, es global y para conseguirlo hay que atacar en varios frentes.

GM ha perdido 4.000 millones de dólares en lo que va de año y acaba de anunciar dos de los puntos en los que se basará su plan de reestructuración. Uno de ellos es el cierre de instalaciones: seis factorías en Estados Unidos y el otro es despido de personal: unos 30.000 puestos de trabajo serían eliminados. El objetivo es que la compañía vuelva a ser rentable cuanto antes.