Ford quiere reducir el costo de sus garantías

Ford hace verdaderos esfuerzos para recuperar sus cuentas, pero no piensa cargarse con todo el peso. Ha anunciado que dará más incentivos a sus proveedores si éstos le ayudan a rebajar los costes que tiene que asumir para garantizar las piezas del vehículo.

En la actualidad, Ford ofrece para sus vehículos una garantía de 36 meses o 36.000 millas, mientras que, para sus marcas de lujo - incluida Lincoln -, el período se eleva a 48 meses o 50.000 millas. Mantener estos niveles se traduce en un importante esfuerzo económico, que la marca del óvalo no está dispuesta a hacer en solitario.

Si los proveedores que le suministran las distintas piezas le ayudan a rebajar los precios de las reparaciones, Ford repartirá con ellos el dinero que se ahorra cuando los coches no sufren ningún fallo. Esta iniciativa se está aplicando desde 1998: entonces comenzó con sólo 7 firmas de suministradores, pero a final de año espera multiplicar por diez el número de empresas.

Ford está dispuesta -según ha adelantado un portavoz- a elevar del 25 al 50 por ciento el porcentaje del ahorro que da a los proveedores, pero (a cambio) piensa cargarles la mitad de lo que le cuesta la reparación del vehículo. Sopesando los pros y los contras, el negocio sigue resultando rentable: el fabricante espera ahorrarse en sus garantías un 10 por ciento al año.

Durante los últimos meses, Ford ha tenido que ver cómo la calidad de algunos de sus modelos se ponía en entredicho. El mayor varapalo se lo ha llevado el Explorer a raíz del denominado caso Firestone. En numerosas ocasiones, cuando la polémica les ha salpicado, la marca del óvalo ha vuelto la espalda a los suministradores. Ahora, parece que prefieren caminar juntos.