El fin de semana deja 38 muertos en las carreteras

Una vez más, los accidentes de tráfico se acumulan en el fin de semana. Desde el viernes por la tarde y hasta el domingo por la noche, se registraron 38 muertes por esta causa.

La DGT ha contabilizado 27 siniestros de circulación, que arrojan un triste balance de 38 muertos y 25 heridos, 15 de los cuales presentan lesiones graves.

El día más negro fue, como es habitual, el sábado, con un total de 15 accidentes y 18 muertes. El viernes registró 7 víctimas mortales y el domingo, 13.

El accidente más grave se produjo en la A-376, en Sevilla, donde seis personas murieron al estrellarse frontalmente dos coches. Lugo y Girona también fueron testigos de siniestros muy graves: en ambos casos se lamentaron tres muertes.

El fin de semana no fue especialmente malo para la circulación, pues predominó el tiempo seco. Sólo la zona de Cataluña sufrió lluvias y, el domingo, espesas nieblas en Vilafranca del Penedés.

Entre los incidentes más llamativos del fin de semana está el protagonizado por un niño madrileño de dos años, que estuvo a punto de morir después de quedarse atrapado por el techo solar del coche de su padre.
Al parecer, el niño estaba jugando dentro del coche y sacó la cabeza por el techo solar que, accidentalmente, se cerró. Capturado por el cuello, el pequeño sufrió una asfixia que le dejó 13 minutos en situación de parada cardiorespiratoria. Afortunadamente, el padre llegó a tiempo y, con sus rudimentarios conocimientos de primeros auxilios, mantuvo al niño con vida hasta que llegaron los servicios de socorro.
No pasó nada, pero es un claro ejemplo de que los niños, cuanto más lejos de los coches, mejor.