Fernando Alonso es considerado, sin duda, uno de los mejores pilotos de la parrilla de Fórmula 1 y un conductor de carreras de lo más polifacético. Sus éxitos en la F1 son de sobra conocidos y, además, el español también triunfó dos veces en las 24 Horas de Le Mans. Además, se proclamó Campeón del Mundo de Resistencia en 2019 y probó suerte en las 500 Millas de Indianápolis y en el Rally Dakar, donde finalmente no logró ningún triunfo.
Ahora, gracias a un informe publicado por nuestros colegas de Auto Motor und Sport, especialistas en F1, hemos sabido que Fernando Alonso estuvo a punto también de conducir otro vehículo famoso. Yago de la Cierva, coordinador de la próxima visita del nuevo Papa León XIV a España en junio, ha revelado en rueda de prensa que el asturiano ya estuvo a punto de conducir el Papamóvil durante una visita anterior del Papa Benedicto XVI en el año 2011.
A primera vista, puede sonar un poco descabellado que un piloto de Fórmula 1 sea el chófer del Papa. Pero la Iglesia quería una buena publicidad y promoción de la visita de su Santidad a España. Fernando Alonso, además, es casi un héroe nacional, por lo que se consideró entonces que el bicampeón del mundo de F1 al volante del Papamóvil habría sido noticia de primera plana, generando muchísima atención.
El personal de seguridad se opuso a la presencia de Alonso
La iniciativa, sin embargo, no se terminó concretando: “En 2011 preguntamos si Fernando podía conducir el Papamóvil”, reveló Yago de la Cierva. Pero la reacción del personal de seguridad del Vaticano fue negativa. “Se enfurecieron. Nos dijeron: ¡De ninguna manera!”.
Los intentos de convencer a los responsables de seguridad para que cambiaran de opinión fracasaron: “Les dije que Fernando sabía conducir, sin duda. El Papa no correría ningún peligro”. Pero, al final, el protocolo dictó otra solución: “Me dijeron que tenía que ser un policía quien condujera el coche”, ha explicado el responsable del comité organizador español.
En aquel momento, Fernando Alonso aún corría para Ferrari en la Fórmula 1. A pesar de la cercanía de Maranello al Vaticano, el plan tuvo que abandonarse. El Papa Benedicto XVI visitaba España ese año con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud. Alonso, sin embargo, se aseguró eso sí de conocer personalmente al Pontífice en uno de los actos. Algo es algo… aunque no pudo pilotar el Papamóvil.









