Corea: ultimátum a GM en la compra de Daewoo

Las autoridades coreanas se han hartado de esperar. La última oferta que General Motors ha presentado por Daewoo, 106.400 millones de pesetas, les ha parecido del todo insuficiente. Ahora, han puesto fecha límite a las negociaciones: finales de agosto.

El ministro surcoreano de Economía, Jin Nyum, ha dejado claro que su Gobierno y los acreedores de Daewoo dejarán de hablar con General Motors si ésta no presenta una oferta firme y satisfactoria pronto.

Aunque Nyum no citó una fecha en concreto, fuentes de su ministerio citadas por la agencia AP sitúan el límite a finales de agosto, ya que Daewoo necesita dinero con rapidez para hacer frente a los créditos que financian su reestructuración industrial.

"La posición del Gobierno", dice Nyum, "es que no resulta apropiado para la venta de la compañía que se prolonguen demasiado las conversaciones, a pesar de que aún quedan puntos sensibles por resolver".

Daewoo entró en quiebra entre 1997 y 1998, durante lo más crudo de la crisis económica que sacudió Asia. Desde entonces, se calcula que sus deudas han engrosado hasta los dos billones de pesetas, como poco.

Tras iniciar un ambicioso plan de reestructuración, la compañía despidió a un tercio de sus 16.000 trabajadores coreanos, lo que ha desatado las iras de los sindicatos que, periódicamente, protagonizan auténticas batallas campales con la policía.

Durante los dos últimos años, varias multinacionales han rondado a la empresa surcoreana. Ford se retiró de la puja, pero General Motors persevera, aunque sus ofertas son cada vez más bajas. La última, de 106.400 millones de pesetas, acaba de ser rechazada. En ella, la firma estadounidense no incluía la obsoleta factoría de Pupyong, algo que irritó notablemente a las autoridades locales.

Daewoo, pese a su situación, aún produce dos millones de vehículos anuales en las 11 fábricas que mantiene abiertas en todo el mundo. Además, es un magnífico punto de penetración en el mercado chino, la gran tarta que se disputan a codazos las marcas que mandan en la automoción mundial.