Contacto: Volkswagen Polo

La nueva generación del Polo aumenta su tamaño, su dotación y sus pretensiones. Ahora, con una imagen distinta y mayor funcionalidad busca el 10 por ciento de la cuota de mercado.

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La gama se seguirá estructurando sobre las mismas denominaciones de acabado Conceptline, Trendline y Highline para los distintos acabados, de menor a mayor dotación, aunque el número de elementos incluidos de serie ha aumentado en cantidad y calidad respecto a la oferta anterior. Todas las versiones incluyen dirección asistida servo-hidráulica, airbags frontales para conductor y pasajero (desconectable en su caso), airbags laterales, reposacabezas y regulación en altura para las plazas delanteras, entre otras.

El Trendline añade elevalunas eléctricos y cierre centralizado, ordenador multifunción, asientos deportivos, faros antiniebla y neumáticos más anchos (185/60 R 14 frente a 165/70 R 14 ofrecidos en la versión básica). La versión superior incorpora llantas de aleación de 14 pulgadas, y el nuevo sistema de aire acondicionado Climatic y Climatronic, opcional.

Otra opción de interés es el control electrónico de estabilidad ESP que se ofrece en conjunto con el HBA, nombre del sistema hidráulico de asistencia a la frenada comercializado por Volkswagen, combinación que causa una cierta extrañeza, ya que el ABS se ofrece opcionalmente y el HBA sería su complemento lógico.

La seguridad pasiva es otro de los apartados más cuidados por la compañía a la hora de fabricar el nuevo Polo. La chapa galvanizada garantizada a 12 años, las juntas entre techo y lateral sin necesidad de molduras gracias a la soldadura por láser y la mejora de la zona de absorción de impactos, que reduce hasta en un 50 por ciento las repercusiones de un choque en el piso y en un 45 por ciento en los laterales, según la compañía, son ejemplos de las últimas novedades tecnológicas aplicadas a este campo.

El nuevo Polo será fabricado en cinco plantas, dos en Europa y tres en Brasil, China y Sudáfrica y las previsiones de venta de la compañía se sitúan en la fabricación de más de 600.000 unidades en todo el mundo y 400.000 en Europa, cifra esta última que corresponde un 10 por ciento del mercado continental de los utilitarios.

Volkswagen comenzará a comercializarlo inmediatamente en Alemania, Austria y Suiza y confía que en marzo de 2002 se encuentra ya disponible en los expositores de todos sus concesionarios europeos.

La gama se seguirá estructurando sobre las mismas denominaciones de acabado Conceptline, Trendline y Highline para los distintos acabados, de menor a mayor dotación, aunque el número de elementos incluidos de serie ha aumentado en cantidad y calidad respecto a la oferta anterior. Todas las versiones incluyen dirección asistida servo-hidráulica, airbags frontales para conductor y pasajero (desconectable en su caso), airbags laterales, reposacabezas y regulación en altura para las plazas delanteras, entre otras.

El Trendline añade elevalunas eléctricos y cierre centralizado, ordenador multifunción, asientos deportivos, faros antiniebla y neumáticos más anchos (185/60 R 14 frente a 165/70 R 14 ofrecidos en la versión básica). La versión superior incorpora llantas de aleación de 14 pulgadas, y el nuevo sistema de aire acondicionado Climatic y Climatronic, opcional.

Otra opción de interés es el control electrónico de estabilidad ESP que se ofrece en conjunto con el HBA, nombre del sistema hidráulico de asistencia a la frenada comercializado por Volkswagen, combinación que causa una cierta extrañeza, ya que el ABS se ofrece opcionalmente y el HBA sería su complemento lógico.

La seguridad pasiva es otro de los apartados más cuidados por la compañía a la hora de fabricar el nuevo Polo. La chapa galvanizada garantizada a 12 años, las juntas entre techo y lateral sin necesidad de molduras gracias a la soldadura por láser y la mejora de la zona de absorción de impactos, que reduce hasta en un 50 por ciento las repercusiones de un choque en el piso y en un 45 por ciento en los laterales, según la compañía, son ejemplos de las últimas novedades tecnológicas aplicadas a este campo.

El nuevo Polo será fabricado en cinco plantas, dos en Europa y tres en Brasil, China y Sudáfrica y las previsiones de venta de la compañía se sitúan en la fabricación de más de 600.000 unidades en todo el mundo y 400.000 en Europa, cifra esta última que corresponde un 10 por ciento del mercado continental de los utilitarios.

Volkswagen comenzará a comercializarlo inmediatamente en Alemania, Austria y Suiza y confía que en marzo de 2002 se encuentra ya disponible en los expositores de todos sus concesionarios europeos.

La gama se seguirá estructurando sobre las mismas denominaciones de acabado Conceptline, Trendline y Highline para los distintos acabados, de menor a mayor dotación, aunque el número de elementos incluidos de serie ha aumentado en cantidad y calidad respecto a la oferta anterior. Todas las versiones incluyen dirección asistida servo-hidráulica, airbags frontales para conductor y pasajero (desconectable en su caso), airbags laterales, reposacabezas y regulación en altura para las plazas delanteras, entre otras.

El Trendline añade elevalunas eléctricos y cierre centralizado, ordenador multifunción, asientos deportivos, faros antiniebla y neumáticos más anchos (185/60 R 14 frente a 165/70 R 14 ofrecidos en la versión básica). La versión superior incorpora llantas de aleación de 14 pulgadas, y el nuevo sistema de aire acondicionado Climatic y Climatronic, opcional.

Otra opción de interés es el control electrónico de estabilidad ESP que se ofrece en conjunto con el HBA, nombre del sistema hidráulico de asistencia a la frenada comercializado por Volkswagen, combinación que causa una cierta extrañeza, ya que el ABS se ofrece opcionalmente y el HBA sería su complemento lógico.

La seguridad pasiva es otro de los apartados más cuidados por la compañía a la hora de fabricar el nuevo Polo. La chapa galvanizada garantizada a 12 años, las juntas entre techo y lateral sin necesidad de molduras gracias a la soldadura por láser y la mejora de la zona de absorción de impactos, que reduce hasta en un 50 por ciento las repercusiones de un choque en el piso y en un 45 por ciento en los laterales, según la compañía, son ejemplos de las últimas novedades tecnológicas aplicadas a este campo.

El nuevo Polo será fabricado en cinco plantas, dos en Europa y tres en Brasil, China y Sudáfrica y las previsiones de venta de la compañía se sitúan en la fabricación de más de 600.000 unidades en todo el mundo y 400.000 en Europa, cifra esta última que corresponde un 10 por ciento del mercado continental de los utilitarios.

Volkswagen comenzará a comercializarlo inmediatamente en Alemania, Austria y Suiza y confía que en marzo de 2002 se encuentra ya disponible en los expositores de todos sus concesionarios europeos.

La gama se seguirá estructurando sobre las mismas denominaciones de acabado Conceptline, Trendline y Highline para los distintos acabados, de menor a mayor dotación, aunque el número de elementos incluidos de serie ha aumentado en cantidad y calidad respecto a la oferta anterior. Todas las versiones incluyen dirección asistida servo-hidráulica, airbags frontales para conductor y pasajero (desconectable en su caso), airbags laterales, reposacabezas y regulación en altura para las plazas delanteras, entre otras.

El Trendline añade elevalunas eléctricos y cierre centralizado, ordenador multifunción, asientos deportivos, faros antiniebla y neumáticos más anchos (185/60 R 14 frente a 165/70 R 14 ofrecidos en la versión básica). La versión superior incorpora llantas de aleación de 14 pulgadas, y el nuevo sistema de aire acondicionado Climatic y Climatronic, opcional.

Otra opción de interés es el control electrónico de estabilidad ESP que se ofrece en conjunto con el HBA, nombre del sistema hidráulico de asistencia a la frenada comercializado por Volkswagen, combinación que causa una cierta extrañeza, ya que el ABS se ofrece opcionalmente y el HBA sería su complemento lógico.

La seguridad pasiva es otro de los apartados más cuidados por la compañía a la hora de fabricar el nuevo Polo. La chapa galvanizada garantizada a 12 años, las juntas entre techo y lateral sin necesidad de molduras gracias a la soldadura por láser y la mejora de la zona de absorción de impactos, que reduce hasta en un 50 por ciento las repercusiones de un choque en el piso y en un 45 por ciento en los laterales, según la compañía, son ejemplos de las últimas novedades tecnológicas aplicadas a este campo.

El nuevo Polo será fabricado en cinco plantas, dos en Europa y tres en Brasil, China y Sudáfrica y las previsiones de venta de la compañía se sitúan en la fabricación de más de 600.000 unidades en todo el mundo y 400.000 en Europa, cifra esta última que corresponde un 10 por ciento del mercado continental de los utilitarios.

Volkswagen comenzará a comercializarlo inmediatamente en Alemania, Austria y Suiza y confía que en marzo de 2002 se encuentra ya disponible en los expositores de todos sus concesionarios europeos.

La gama se seguirá estructurando sobre las mismas denominaciones de acabado Conceptline, Trendline y Highline para los distintos acabados, de menor a mayor dotación, aunque el número de elementos incluidos de serie ha aumentado en cantidad y calidad respecto a la oferta anterior. Todas las versiones incluyen dirección asistida servo-hidráulica, airbags frontales para conductor y pasajero (desconectable en su caso), airbags laterales, reposacabezas y regulación en altura para las plazas delanteras, entre otras.

El Trendline añade elevalunas eléctricos y cierre centralizado, ordenador multifunción, asientos deportivos, faros antiniebla y neumáticos más anchos (185/60 R 14 frente a 165/70 R 14 ofrecidos en la versión básica). La versión superior incorpora llantas de aleación de 14 pulgadas, y el nuevo sistema de aire acondicionado Climatic y Climatronic, opcional.

Otra opción de interés es el control electrónico de estabilidad ESP que se ofrece en conjunto con el HBA, nombre del sistema hidráulico de asistencia a la frenada comercializado por Volkswagen, combinación que causa una cierta extrañeza, ya que el ABS se ofrece opcionalmente y el HBA sería su complemento lógico.

La seguridad pasiva es otro de los apartados más cuidados por la compañía a la hora de fabricar el nuevo Polo. La chapa galvanizada garantizada a 12 años, las juntas entre techo y lateral sin necesidad de molduras gracias a la soldadura por láser y la mejora de la zona de absorción de impactos, que reduce hasta en un 50 por ciento las repercusiones de un choque en el piso y en un 45 por ciento en los laterales, según la compañía, son ejemplos de las últimas novedades tecnológicas aplicadas a este campo.

El nuevo Polo será fabricado en cinco plantas, dos en Europa y tres en Brasil, China y Sudáfrica y las previsiones de venta de la compañía se sitúan en la fabricación de más de 600.000 unidades en todo el mundo y 400.000 en Europa, cifra esta última que corresponde un 10 por ciento del mercado continental de los utilitarios.

Volkswagen comenzará a comercializarlo inmediatamente en Alemania, Austria y Suiza y confía que en marzo de 2002 se encuentra ya disponible en los expositores de todos sus concesionarios europeos.

La gama se seguirá estructurando sobre las mismas denominaciones de acabado Conceptline, Trendline y Highline para los distintos acabados, de menor a mayor dotación, aunque el número de elementos incluidos de serie ha aumentado en cantidad y calidad respecto a la oferta anterior. Todas las versiones incluyen dirección asistida servo-hidráulica, airbags frontales para conductor y pasajero (desconectable en su caso), airbags laterales, reposacabezas y regulación en altura para las plazas delanteras, entre otras.

El Trendline añade elevalunas eléctricos y cierre centralizado, ordenador multifunción, asientos deportivos, faros antiniebla y neumáticos más anchos (185/60 R 14 frente a 165/70 R 14 ofrecidos en la versión básica). La versión superior incorpora llantas de aleación de 14 pulgadas, y el nuevo sistema de aire acondicionado Climatic y Climatronic, opcional.

Otra opción de interés es el control electrónico de estabilidad ESP que se ofrece en conjunto con el HBA, nombre del sistema hidráulico de asistencia a la frenada comercializado por Volkswagen, combinación que causa una cierta extrañeza, ya que el ABS se ofrece opcionalmente y el HBA sería su complemento lógico.

La seguridad pasiva es otro de los apartados más cuidados por la compañía a la hora de fabricar el nuevo Polo. La chapa galvanizada garantizada a 12 años, las juntas entre techo y lateral sin necesidad de molduras gracias a la soldadura por láser y la mejora de la zona de absorción de impactos, que reduce hasta en un 50 por ciento las repercusiones de un choque en el piso y en un 45 por ciento en los laterales, según la compañía, son ejemplos de las últimas novedades tecnológicas aplicadas a este campo.

El nuevo Polo será fabricado en cinco plantas, dos en Europa y tres en Brasil, China y Sudáfrica y las previsiones de venta de la compañía se sitúan en la fabricación de más de 600.000 unidades en todo el mundo y 400.000 en Europa, cifra esta última que corresponde un 10 por ciento del mercado continental de los utilitarios.

Volkswagen comenzará a comercializarlo inmediatamente en Alemania, Austria y Suiza y confía que en marzo de 2002 se encuentra ya disponible en los expositores de todos sus concesionarios europeos.

La gama se seguirá estructurando sobre las mismas denominaciones de acabado Conceptline, Trendline y Highline para los distintos acabados, de menor a mayor dotación, aunque el número de elementos incluidos de serie ha aumentado en cantidad y calidad respecto a la oferta anterior. Todas las versiones incluyen dirección asistida servo-hidráulica, airbags frontales para conductor y pasajero (desconectable en su caso), airbags laterales, reposacabezas y regulación en altura para las plazas delanteras, entre otras.

El Trendline añade elevalunas eléctricos y cierre centralizado, ordenador multifunción, asientos deportivos, faros antiniebla y neumáticos más anchos (185/60 R 14 frente a 165/70 R 14 ofrecidos en la versión básica). La versión superior incorpora llantas de aleación de 14 pulgadas, y el nuevo sistema de aire acondicionado Climatic y Climatronic, opcional.

Otra opción de interés es el control electrónico de estabilidad ESP que se ofrece en conjunto con el HBA, nombre del sistema hidráulico de asistencia a la frenada comercializado por Volkswagen, combinación que causa una cierta extrañeza, ya que el ABS se ofrece opcionalmente y el HBA sería su complemento lógico.

La seguridad pasiva es otro de los apartados más cuidados por la compañía a la hora de fabricar el nuevo Polo. La chapa galvanizada garantizada a 12 años, las juntas entre techo y lateral sin necesidad de molduras gracias a la soldadura por láser y la mejora de la zona de absorción de impactos, que reduce hasta en un 50 por ciento las repercusiones de un choque en el piso y en un 45 por ciento en los laterales, según la compañía, son ejemplos de las últimas novedades tecnológicas aplicadas a este campo.

El nuevo Polo será fabricado en cinco plantas, dos en Europa y tres en Brasil, China y Sudáfrica y las previsiones de venta de la compañía se sitúan en la fabricación de más de 600.000 unidades en todo el mundo y 400.000 en Europa, cifra esta última que corresponde un 10 por ciento del mercado continental de los utilitarios.

Volkswagen comenzará a comercializarlo inmediatamente en Alemania, Austria y Suiza y confía que en marzo de 2002 se encuentra ya disponible en los expositores de todos sus concesionarios europeos.

La gama se seguirá estructurando sobre las mismas denominaciones de acabado Conceptline, Trendline y Highline para los distintos acabados, de menor a mayor dotación, aunque el número de elementos incluidos de serie ha aumentado en cantidad y calidad respecto a la oferta anterior. Todas las versiones incluyen dirección asistida servo-hidráulica, airbags frontales para conductor y pasajero (desconectable en su caso), airbags laterales, reposacabezas y regulación en altura para las plazas delanteras, entre otras.

El Trendline añade elevalunas eléctricos y cierre centralizado, ordenador multifunción, asientos deportivos, faros antiniebla y neumáticos más anchos (185/60 R 14 frente a 165/70 R 14 ofrecidos en la versión básica). La versión superior incorpora llantas de aleación de 14 pulgadas, y el nuevo sistema de aire acondicionado Climatic y Climatronic, opcional.

Otra opción de interés es el control electrónico de estabilidad ESP que se ofrece en conjunto con el HBA, nombre del sistema hidráulico de asistencia a la frenada comercializado por Volkswagen, combinación que causa una cierta extrañeza, ya que el ABS se ofrece opcionalmente y el HBA sería su complemento lógico.

La seguridad pasiva es otro de los apartados más cuidados por la compañía a la hora de fabricar el nuevo Polo. La chapa galvanizada garantizada a 12 años, las juntas entre techo y lateral sin necesidad de molduras gracias a la soldadura por láser y la mejora de la zona de absorción de impactos, que reduce hasta en un 50 por ciento las repercusiones de un choque en el piso y en un 45 por ciento en los laterales, según la compañía, son ejemplos de las últimas novedades tecnológicas aplicadas a este campo.

El nuevo Polo será fabricado en cinco plantas, dos en Europa y tres en Brasil, China y Sudáfrica y las previsiones de venta de la compañía se sitúan en la fabricación de más de 600.000 unidades en todo el mundo y 400.000 en Europa, cifra esta última que corresponde un 10 por ciento del mercado continental de los utilitarios.

Volkswagen comenzará a comercializarlo inmediatamente en Alemania, Austria y Suiza y confía que en marzo de 2002 se encuentra ya disponible en los expositores de todos sus concesionarios europeos.

La gama se seguirá estructurando sobre las mismas denominaciones de acabado Conceptline, Trendline y Highline para los distintos acabados, de menor a mayor dotación, aunque el número de elementos incluidos de serie ha aumentado en cantidad y calidad respecto a la oferta anterior. Todas las versiones incluyen dirección asistida servo-hidráulica, airbags frontales para conductor y pasajero (desconectable en su caso), airbags laterales, reposacabezas y regulación en altura para las plazas delanteras, entre otras.

El Trendline añade elevalunas eléctricos y cierre centralizado, ordenador multifunción, asientos deportivos, faros antiniebla y neumáticos más anchos (185/60 R 14 frente a 165/70 R 14 ofrecidos en la versión básica). La versión superior incorpora llantas de aleación de 14 pulgadas, y el nuevo sistema de aire acondicionado Climatic y Climatronic, opcional.

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La seguridad pasiva es otro de los apartados más cuidados por la compañía a la hora de fabricar el nuevo Polo. La chapa galvanizada garantizada a 12 años, las juntas entre techo y lateral sin necesidad de molduras gracias a la soldadura por láser y la mejora de la zona de absorción de impactos, que reduce hasta en un 50 por ciento las repercusiones de un choque en el piso y en un 45 por ciento en los laterales, según la compañía, son ejemplos de las últimas novedades tecnológicas aplicadas a este campo.

El nuevo Polo será fabricado en cinco plantas, dos en Europa y tres en Brasil, China y Sudáfrica y las previsiones de venta de la compañía se sitúan en la fabricación de más de 600.000 unidades en todo el mundo y 400.000 en Europa, cifra esta última que corresponde un 10 por ciento del mercado continental de los utilitarios.

Volkswagen comenzará a comercializarlo inmediatamente en Alemania, Austria y Suiza y confía que en marzo de 2002 se encuentra ya disponible en los expositores de todos sus concesionarios europeos.

La gama se seguirá estructurando sobre las mismas denominaciones de acabado Conceptline, Trendline y Highline para los distintos acabados, de menor a mayor dotación, aunque el número de elementos incluidos de serie ha aumentado en cantidad y calidad respecto a la oferta anterior. Todas las versiones incluyen dirección asistida servo-hidráulica, airbags frontales para conductor y pasajero (desconectable en su caso), airbags laterales, reposacabezas y regulación en altura para las plazas delanteras, entre otras.

El Trendline añade elevalunas eléctricos y cierre centralizado, ordenador multifunción, asientos deportivos, faros antiniebla y neumáticos más anchos (185/60 R 14 frente a 165/70 R 14 ofrecidos en la versión básica). La versión superior incorpora llantas de aleación de 14 pulgadas, y el nuevo sistema de aire acondicionado Climatic y Climatronic, opcional.

Otra opción de interés es el control electrónico de estabilidad ESP que se ofrece en conjunto con el HBA, nombre del sistema hidráulico de asistencia a la frenada comercializado por Volkswagen, combinación que causa una cierta extrañeza, ya que el ABS se ofrece opcionalmente y el HBA sería su complemento lógico.

La seguridad pasiva es otro de los apartados más cuidados por la compañía a la hora de fabricar el nuevo Polo. La chapa galvanizada garantizada a 12 años, las juntas entre techo y lateral sin necesidad de molduras gracias a la soldadura por láser y la mejora de la zona de absorción de impactos, que reduce hasta en un 50 por ciento las repercusiones de un choque en el piso y en un 45 por ciento en los laterales, según la compañía, son ejemplos de las últimas novedades tecnológicas aplicadas a este campo.

El nuevo Polo será fabricado en cinco plantas, dos en Europa y tres en Brasil, China y Sudáfrica y las previsiones de venta de la compañía se sitúan en la fabricación de más de 600.000 unidades en todo el mundo y 400.000 en Europa, cifra esta última que corresponde un 10 por ciento del mercado continental de los utilitarios.

Volkswagen comenzará a comercializarlo inmediatamente en Alemania, Austria y Suiza y confía que en marzo de 2002 se encuentra ya disponible en los expositores de todos sus concesionarios europeos.

La gama se seguirá estructurando sobre las mismas denominaciones de acabado Conceptline, Trendline y Highline para los distintos acabados, de menor a mayor dotación, aunque el número de elementos incluidos de serie ha aumentado en cantidad y calidad respecto a la oferta anterior. Todas las versiones incluyen dirección asistida servo-hidráulica, airbags frontales para conductor y pasajero (desconectable en su caso), airbags laterales, reposacabezas y regulación en altura para las plazas delanteras, entre otras.

El Trendline añade elevalunas eléctricos y cierre centralizado, ordenador multifunción, asientos deportivos, faros antiniebla y neumáticos más anchos (185/60 R 14 frente a 165/70 R 14 ofrecidos en la versión básica). La versión superior incorpora llantas de aleación de 14 pulgadas, y el nuevo sistema de aire acondicionado Climatic y Climatronic, opcional.

Otra opción de interés es el control electrónico de estabilidad ESP que se ofrece en conjunto con el HBA, nombre del sistema hidráulico de asistencia a la frenada comercializado por Volkswagen, combinación que causa una cierta extrañeza, ya que el ABS se ofrece opcionalmente y el HBA sería su complemento lógico.

La seguridad pasiva es otro de los apartados más cuidados por la compañía a la hora de fabricar el nuevo Polo. La chapa galvanizada garantizada a 12 años, las juntas entre techo y lateral sin necesidad de molduras gracias a la soldadura por láser y la mejora de la zona de absorción de impactos, que reduce hasta en un 50 por ciento las repercusiones de un choque en el piso y en un 45 por ciento en los laterales, según la compañía, son ejemplos de las últimas novedades tecnológicas aplicadas a este campo.

El nuevo Polo será fabricado en cinco plantas, dos en Europa y tres en Brasil, China y Sudáfrica y las previsiones de venta de la compañía se sitúan en la fabricación de más de 600.000 unidades en todo el mundo y 400.000 en Europa, cifra esta última que corresponde un 10 por ciento del mercado continental de los utilitarios.

Volkswagen comenzará a comercializarlo inmediatamente en Alemania, Austria y Suiza y confía que en marzo de 2002 se encuentra ya disponible en los expositores de todos sus concesionarios europeos.

La gama se seguirá estructurando sobre las mismas denominaciones de acabado Conceptline, Trendline y Highline para los distintos acabados, de menor a mayor dotación, aunque el número de elementos incluidos de serie ha aumentado en cantidad y calidad respecto a la oferta anterior. Todas las versiones incluyen dirección asistida servo-hidráulica, airbags frontales para conductor y pasajero (desconectable en su caso), airbags laterales, reposacabezas y regulación en altura para las plazas delanteras, entre otras.

El Trendline añade elevalunas eléctricos y cierre centralizado, ordenador multifunción, asientos deportivos, faros antiniebla y neumáticos más anchos (185/60 R 14 frente a 165/70 R 14 ofrecidos en la versión básica). La versión superior incorpora llantas de aleación de 14 pulgadas, y el nuevo sistema de aire acondicionado Climatic y Climatronic, opcional.

Otra opción de interés es el control electrónico de estabilidad ESP que se ofrece en conjunto con el HBA, nombre del sistema hidráulico de asistencia a la frenada comercializado por Volkswagen, combinación que causa una cierta extrañeza, ya que el ABS se ofrece opcionalmente y el HBA sería su complemento lógico.

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El nuevo Polo será fabricado en cinco plantas, dos en Europa y tres en Brasil, China y Sudáfrica y las previsiones de venta de la compañía se sitúan en la fabricación de más de 600.000 unidades en todo el mundo y 400.000 en Europa, cifra esta última que corresponde un 10 por ciento del mercado continental de los utilitarios.

Volkswagen comenzará a comercializarlo inmediatamente en Alemania, Austria y Suiza y confía que en marzo de 2002 se encuentra ya disponible en los expositores de todos sus concesionarios europeos.

La gama se seguirá estructurando sobre las mismas denominaciones de acabado Conceptline, Trendline y Highline para los distintos acabados, de menor a mayor dotación, aunque el número de elementos incluidos de serie ha aumentado en cantidad y calidad respecto a la oferta anterior. Todas las versiones incluyen dirección asistida servo-hidráulica, airbags frontales para conductor y pasajero (desconectable en su caso), airbags laterales, reposacabezas y regulación en altura para las plazas delanteras, entre otras.

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La seguridad pasiva es otro de los apartados más cuidados por la compañía a la hora de fabricar el nuevo Polo. La chapa galvanizada garantizada a 12 años, las juntas entre techo y lateral sin necesidad de molduras gracias a la soldadura por láser y la mejora de la zona de absorción de impactos, que reduce hasta en un 50 por ciento las repercusiones de un choque en el piso y en un 45 por ciento en los laterales, según la compañía, son ejemplos de las últimas novedades tecnológicas aplicadas a este campo.

El nuevo Polo será fabricado en cinco plantas, dos en Europa y tres en Brasil, China y Sudáfrica y las previsiones de venta de la compañía se sitúan en la fabricación de más de 600.000 unidades en todo el mundo y 400.000 en Europa, cifra esta última que corresponde un 10 por ciento del mercado continental de los utilitarios.

Volkswagen comenzará a comercializarlo inmediatamente en Alemania, Austria y Suiza y confía que en marzo de 2002 se encuentra ya disponible en los expositores de todos sus concesionarios europeos.

La gama se seguirá estructurando sobre las mismas denominaciones de acabado Conceptline, Trendline y Highline para los distintos acabados, de menor a mayor dotación, aunque el número de elementos incluidos de serie ha aumentado en cantidad y calidad respecto a la oferta anterior. Todas las versiones incluyen dirección asistida servo-hidráulica, airbags frontales para conductor y pasajero (desconectable en su caso), airbags laterales, reposacabezas y regulación en altura para las plazas delanteras, entre otras.

El Trendline añade elevalunas eléctricos y cierre centralizado, ordenador multifunción, asientos deportivos, faros antiniebla y neumáticos más anchos (185/60 R 14 frente a 165/70 R 14 ofrecidos en la versión básica). La versión superior incorpora llantas de aleación de 14 pulgadas, y el nuevo sistema de aire acondicionado Climatic y Climatronic, opcional.

Otra opción de interés es el control electrónico de estabilidad ESP que se ofrece en conjunto con el HBA, nombre del sistema hidráulico de asistencia a la frenada comercializado por Volkswagen, combinación que causa una cierta extrañeza, ya que el ABS se ofrece opcionalmente y el HBA sería su complemento lógico.

La seguridad pasiva es otro de los apartados más cuidados por la compañía a la hora de fabricar el nuevo Polo. La chapa galvanizada garantizada a 12 años, las juntas entre techo y lateral sin necesidad de molduras gracias a la soldadura por láser y la mejora de la zona de absorción de impactos, que reduce hasta en un 50 por ciento las repercusiones de un choque en el piso y en un 45 por ciento en los laterales, según la compañía, son ejemplos de las últimas novedades tecnológicas aplicadas a este campo.

El nuevo Polo será fabricado en cinco plantas, dos en Europa y tres en Brasil, China y Sudáfrica y las previsiones de venta de la compañía se sitúan en la fabricación de más de 600.000 unidades en todo el mundo y 400.000 en Europa, cifra esta última que corresponde un 10 por ciento del mercado continental de los utilitarios.

Volkswagen comenzará a comercializarlo inmediatamente en Alemania, Austria y Suiza y confía que en marzo de 2002 se encuentra ya disponible en los expositores de todos sus concesionarios europeos.