Cómo los seguidores españoles viven la Fórmula 1 y los rallies en 2026

El deporte del motor en nuestro país atraviesa un gran momento: El Gran Premio de España se muda a Madrid, el Rally Islas Canarias mantiene una prueba del WRC en territorio español y, además, el Rally RACC Catalunya sigue dando mucho que hablar como parte del Supercampeonato nacional en octubre.

Ernesto Pérez

Cómo los seguidores españoles viven la Fórmula 1 y los rallies en 2026. (Foto cedida por Solcasino.es)
Cómo los seguidores españoles viven la Fórmula 1 y los rallies en 2026. (Foto cedida por Solcasino.es)

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Septiembre de 2026 va a partir el calendario del automovilismo español en dos. El Gran Premio de España deja Barcelona después de 35 años y se muda al circuito MADRING, pegado a IFEMA, en pleno Madrid. Un trazado nuevo que mezcla vías públicas con terreno privado y que ya tiene contrato hasta 2035. Mientras tanto, el Rally Islas Canarias mantiene la bandera del WRC en territorio español por segunda temporada consecutiva. Y el Rally RACC Catalunya sigue vivo como prueba del Supercampeonato nacional en octubre. El motor en España no se apaga. Se multiplica.

La cultura del aficionado al motor cambió mucho en la última década. Ya no alcanza con ver la carrera. Hoy el seguidor analiza datos de telemetría en Twitter, debate estrategias de neumáticos en foros y hasta cruza pronósticos con otros fans. Las apuestas deportivas en España crecieron como parte natural de esa cultura participativa. Es por eso que muchas personas se fijan en qué distingue a las mejores casas de apuestas de España para descubrir las opciones de apuestas deportivas. Es importante que la casa en cuestión ofrezca apuestas deportivas dentro de su plataforma con licencia DGOJ (Dirección General de la Organización del Juego). Y para un aficionado que ya consume estadísticas como si fueran resultados de clasificación, la apuesta es una extensión lógica de esa obsesión por los números.

La TV tiene la exclusiva, pero la audiencia pide más puertas abiertas

El modelo de emisión de la F1 en España lleva años generando tensión. La TV tiene los derechos exclusivos y la audiencia media de 2025 rondó los 455.000 espectadores por carrera. Una caída del 5% respecto a 2024, que a su vez ya había perdido un tercio de público frente a años anteriores. El GP de España en Barcelona fue la excepción porque los canales locales emitieron en abierto y la cifra trepó a 2,1 millones de espectadores. El dato es claro. Cuando la F1 sale del muro de pago la gente aparece. Pero el contrato es el contrato y hasta final de 2026 la llave la tiene una señal de TV. Lo que pase después con los derechos puede cambiar todo el mapa.

El cambio a Madrid no es solo geográfico, es generacional

Barcelona fue sede del GP de España desde 1991. Generaciones enteras de aficionados asocian Montmeló con el ruido de los motores un domingo de junio. Ahora eso se terminó. El circuito MADRING en Madrid arranca en septiembre con una propuesta diferente. Está a minutos en transporte público del centro de la ciudad. Tiene curvas lentas, medias y rápidas diseñadas para provocar adelantamientos reales. Y el último GP de Barcelona en 2025 dejó un récord de asistencia con más de 300.000 personas durante el fin de semana. Madrid necesita superar esa marca si quiere demostrar que el cambio valió la pena.

Los rallies resisten con otro tipo de fidelidad

El WRC perdió Catalunya en 2023 y desde entonces la prueba mundialista en España se corre en Canarias. Para 2026 será la segunda edición isleña, coincidiendo con el 50 aniversario del Rally Islas Canarias. Pero el RallyRACC Catalunya no desapareció. Sigue en el calendario del Supercampeonato de España para octubre y mantiene su base en Salou con recorridos por Tarragona. El fan del rally es otro animal. Viaja hasta los tramos de montaña, se planta al borde de la carretera con una silla plegable y espera horas para ver pasar un coche durante ocho segundos. Esa clase de compromiso no necesita televisión para sobrevivir. Se alimenta de barro, curvas cerradas y adrenalina pura.

La segunda pantalla se convirtió en la primera

Hay un fenómeno que los números de audiencia no capturan bien. El aficionado joven no mira la carrera en la tele como hacía su padre. La mira en el móvil mientras chatea en un grupo de WhatsApp, revisa tiempos por sector en la app oficial de F1 y comenta jugadas en redes sociales al mismo tiempo. Las señales de TV lo saben y por eso su cobertura incluye cámaras on-board, datos en tiempo real y contenido previo que empieza horas antes de la carrera. El consumo de motor en España ya no es lineal. Es fragmentado, simultáneo y ruidoso. Y esa fragmentación no significa menos interés. Significa otro tipo de atención.

España tiene más motor del que cree tener

La conversación pública suele girar alrededor de la F1 porque es la categoría con más dinero y más ruido mediático. Pero el ecosistema del motor en España es mucho más ancho. Están los rallies de tierra que llenan pueblos de Asturias y Galicia cada verano. Está el Dakar con pilotos españoles que compiten todos los años. Está MotoGP con circuitos en Jerez, Aragón y Barcelona. El aficionado español al motor no sigue una sola disciplina. Se mueve entre varias según la temporada, el piloto que le interesa o el circuito que le queda más cerca. El motor en España no tiene un centro. Tiene muchos. Y todos suenan fuerte cuando llega la temporada.

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