Cinco muertos en Paraguay y dos en Uruguay por el fuerte temporal que ha azotado la zona

El temporal que azota desde el martes Paraguay y Uruguay se ha cobrado al menos siete víctimas mortales y ha afectado a decenas de miles de personas, según los balances hechos públicos el miércoles por las autoridades, que tratan ahora de atender a los damnificados y evaluar los cuantiosos daños.

En Paraguay, cuatro cadetes militares de Paraguay murieron en una unidad del Ejército que se derrumbó durante la tormenta, mientras una joven de 16 años falleció después de que un cartel publicitario aplastara el automóvil en el que se encontraba en el aparcamiento de un centro comercial en las afueras de Asunción.

El ministro del Interior, Carmelo Caballero, ha precisado que otra persona se encuentra grave y que 40 permanecen atendidas en hospitales. Los heridos fueron en total unos 80, según el funcionario.

La Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) ha contabilizado 5.000 familias o 25.000 personas afectadas por el temporal, que supuso vientos de hasta 120 kilómetros por hora, mientras que Interior ha cifrado en 2.000 el número de viviendas destruidas.

En Uruguay, dos personas perdieron la vida en el departamento de San José (sur) después de que el coche en el que viajaban fuese arrastrado por el agua cuando intentaban cruzar un arroyo. El portavoz de la Policía, Gustavo Zengotita, ha identificado a uno de los fallecidos como un niño de siete años.

Las autoridades uruguayas han asegurado que 140.000 hogares se han quedado sin suministro eléctrico en todo el país, mientras que sólo en Montevideo el fuerte viento ha tirado unos 300 árboles. La capital se convirtió durante toda la jornada del miércoles en una ciudad caótica con constantes evacuaciones y en la que apenas circulaban vehículos.

Una de las anécdotas del día en Uruguay la ha protagonizado el presidente, José Mujica, que acudió a una conferencia con una herida en la nariz. Según explicó él mismo a la prensa, sufrió los daños cuando trataba de ayudar a un vecino a colocar una chapa en su tejado.

Mujica no ha entrado a valorar las posibles consecuencias del temporal pero ha lanzado un mensaje de optimismo: 'Siempre que llovió, paró'.