Chevrolet Matiz

La segunda generación del Matiz mejora en habitabilidad, acabados y comportamiento y mantiene las virtudes de su antecesor: tamaño reducido y diseño simpático.

Chevrolet Matiz
Chevrolet Matiz

Los motores que equipa también reciben interesantes cambios que permiten una mejora de las prestaciones y una reducción del consumo. Los dos propulsores, el 0.8 de 55 CV y el 1.0 de 66 CV, han aumentado su potencia en cuatro y tres caballos, respectivamente. Incorporan cojinetes para reducir las fricciones y modificaciones en la gestión, algo que, unido a un descenso del peso del conjunto (172 kg menos) y a un coeficiente aerodinámico más favorable (de 0,39 a 0,34 Cx), provoca que el gasto de combustible en ciclo combinado que declaran haya bajado de los 6,1 a los 5,2 litros a los 100 km en el 0.8 y de 6,4 a 5,6 litros en el 1.0. También las prestaciones se ven mejoradas, aunque, dado el carácter del coche, éste no es un apartado demasiado vital. Con todo y eso, el tricilíndrico 0.8 alcanza los 100 km/h desde parado en 18,2 segundos y su velocidad máxima es de 145 km/h. Por su parte, el 1.0 realiza el 0 a 100 km/h en 14,1 segundos, siendo su velocidad máxima de 156 km/h. Ambos motores cumplen la normativa anti-emisiones Euro IV.El interior es el apartado que más cambiado está. Se recibe un nuevo diseño más vistoso y en el que cobran especial importancia la división de los indicadores en dos paneles. En uno de ellos, sobre el volante y en la línea de visión del conductor, se encuentran la mayoría de los testigos y luces de emergencia. En el otro, sobre la consola central, están el velocímetro, el cuentarrevoluciones y el medidor de combustible. Esta propuesta de diseño nos parece atractiva, aunque los plásticos siguen siendo mejorables, a pesar de que nos han parecido mejores que los de la anterior generación. La mejora en ajuste también es notable. Por lo demás, la guantera nos ha parecido algo pequeña, aunque podemos dejar teléfono móvil, cartera o llaves en determinados huecos que salpican el interior. En el comportamiento también ha habido mejoras. El Matiz da muestras de un comportamiento más estable y seguro, sobre todo en zonas de curvas, donde la mayor rigidez del chasis y la nueva suspensión trasera le han venido muy bien. Es cómodo de suspensión, sin ser demasiado blando en este aspecto, por lo que es un coche ideal para el conductor que no valora el dinamismo en primer lugar. Las dos mecánicas que equipa el Matiz se muestran insuficientes para viajes a ritmo vivo, aunque se defienden muy bien en el ámbito urbano o desplazamientos cortos, si bien para adelantar hay que tirar mucho de palanca de cambio y preparar la maniobra con antelación. Ambos propulsores no son demasiado ruidosos (tampoco el 0.8, a pesar de ser tricilíndrico), excepto cuando los mantienes muy altos de vueltas. El 1.0 es algo más prestacional que el 0,8, pero las diferencias entre ellos no son tan sensibles como cabría esperar. Realmente, el hábitat favorito de este Matiz es la ciudad, donde hace valer su reducido tamaño, tanto para sobrevivir en el intenso tráfico diario como para aparcar. La manejabilidad del modelo y su diámetro de giro reducido (9,2 metros) le ayudan en esta misión.Chevrolet no ha comunicado los precios oficiales de este nuevo Matiz, que no se pondrá a la venta hasta principios del mes de mayo, pero sí ha confirmado que será algo más caro que su antecesor, algo que justifica la marca por la mayor calidad del producto. Tendrá, en principio, tres niveles de acabado (S, SE y SX) de las que no se ha concretado su equipamiento. Simplemente, se ha revelado que serán de serie en toda la gama elementos como el ABS, la dirección asistida, los elevalunas eléctricos delanteros, airbag de conductor y pasajero y cierre centralizado con mando a distancia. Como opciones quedan el aire acondicionado, la radio con reproductor de CDs, las barras de techo o los elevalunas eléctricos traseros.En conclusión, un modelo básico, que ha de ser barato y que colmará las expectativas de los conductores que busquen un primer coche o lo necesiten para la ciudad o para pequeños desplazamientos.