Candidata dirección FMI dijo que en Portugal el consenso fué fundamental

La ministra francesa de Finanzas y candidata a dirigir el Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, dijo hoy que fue 'crítico para construir y restaurar la confianza' el consenso de partidos y autoridades en Portugal a fin de aceptar las medidas del Fondo 'y eso se reflejó en los números'.

'Unieron sus fuerzas para formar una alianza y eso fue crítico' declaró en Pekín, a donde acudió para buscar el apoyo de China a su candidatura.

Lagarde no quiso decir si por la delicada situación que atraviesa la eurozona, le dará prioridad de ser elegida al FMI, pero reconoció que 'Europa es por el momento un foco inmediato de la acción del Fondo, que también opera en otras partes del mundo'.

'No se trata solo de imponer medidas de austeridad, sino de ayudar a sanear las finanzas públicas y a crear valor añadido y empleo, objetivos críticos', añadió.

Según la ministra francesa, los programas de austeridad se deciden en conjunto por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el FMI 'una combinación de medidas fiscales y reformas estructurales con a veces medidas específicas sobre asuntos específicos'.

'El Fondo, en su evolución más reciente, no solamente aborda el problema de las finanzas que deben ser restablecidas pues si no, no puede hacerse nada, sino también los sociales, como el empleo y la formación, todo necesario', añadió.

Sobre el peligro que representan para la eurozona situaciones como las de Portugal, Grecia e Irlanda, la candidata a dirigir el FMI destacó que 'en conjunto representan el 6 por ciento del producto Interior Bruto (PIB) de la eurozona'.

'La situación en cada país (miembro de la eurozona) es importante e importa, pero difiere. Y hay diferencias entre la categoría de sus problemas a afrontar y resolver', destacó.

Por su parte, el director en funciones del FMI, John Lipsky, que efectuó hoy en Pekín consultas regulares con las autoridades, dijo a la prensa que los programas de Irlanda y Portugal están apoyados tanto por los gobiernos salientes como los recién llegados al poder.

Irlanda 'está aplicando el programa con vigor y éxito aunque la situación es difícil', señaló Lipsky, que añadió que el programa portugués es 'muy ambicioso, con reformas estructurales, privatizaciones y la modernización de su economía'.

En cuanto a Grecia, enfatizó que lo fundamental es restaurar la competitividad, que es el más grave de sus problemas económicos, para lo que las autoridades griegas ya han anunciado su apoyo a 'reformas agresivas y profundas'.

Para los países desarrollados en general, Lipsky señaló que lo fundamental es el ajuste de la política fiscal, por delante de la necesidad de ajustes monetarios, ya que 'en la mayoría de los casos los riesgos de inflación son menores en este momento'.

Señaló también dos imprevistos que han sacudido la economía mundial: el grado de subida de los precios del sector energético y el efecto del terremoto y tsunami de Japón en los sectores del automóvil y la alta tecnología.

Sin embargo, consideró que ambos tendrán un efecto a corto plazo y tanto la industria del automóvil como la de la alta tecnología se recuperarán en los próximos meses, mientras los precios de la energía se moderarán o al menos permanecerán estables.

Según dijo hoy Lagarde, la volatilidad de las materias primas, desde el petróleo y el carbón al trigo y el arroz 'es un área en la que el FMI puede tratar con el Banco Mundial (BM) y otras Instituciones financieras internacionales para lograr la estabilidad, algo que está en el núcleo de la misión del Fondo'.