BMW renueva su Serie 7

La marca germana acaba de desvelar la imagen definitiva de su rediseñado Serie 7. Su berlina más lujosa ha cambiado notablemente y avanza en el terreno del diseño más avanzado. Destaca la nueva configuración interior, que se basa en una filosofía de confort absoluto.

BMW renueva su Serie 7
BMW renueva su Serie 7

Por fuera, las líneas son más redondeadas y contundentes. Se han ensanchado los típicos laterales de BMW y se han añadido faros redondos cubiertos por una carcasa de plástico. La parte trasera destaca por la longitud del voladizo y por las formas tan limpias que exhibe, de trazo muy contemporáneo.

Por dentro, los ingenieros de BMW se han exprimido más el cerebro. Siendo como es una berlina de lujo, el habitáculo tenía que estar a un nivel difícil de igualar. Para ello, se cambió la filosofía habitual en la concepción de interiores. Con la consigna de eliminar la mayor cantidad de mandos y limpiar en lo posible las superficies, se dividió el habitáculo en dos zonas: la zona de conducción y la zona de confort. Esta idea se denomina en BMW "iDrive".

La primera, destinada al conductor, sorprende por la ausencia de la palanca de cambios y de la llave de contacto. Todo se fía a la electrónica y se concentra en el volante, auténtico corazón y cerebro. Allí están los mandos de la ignición y del cambio, cuya palanca va en la columna de dirección. Los relojes del tablero de mando se usan también como pantallas a través de las cuales servir información al conductor.

Apartados y olvidados por completo de las tareas de conducción, los pasajeros pueden disfrutar de la elitista "área de confort". Para no atosigarles y distraerles con mandos y palancas, BWM ha concentrado todos los controles en una especie de ruleta (accesible también para el conductor). Girándola se puede accionar la climatización, el equipo de sonido, los sistemas de entretenimiento, navegación y seguimiento telemático. En este punto es necesario señalar que el coche dispone de conexión a Internet a través de tecnología WAP.
El equipamiento se completa, a priori, con airbags de nueva generación para rodillas y cabeza, además de los convencionales. También se incluye el nuevo sistema ISIS, que controla la ocupación de los asientos y determina qué airbags deben activarse en caso de accidente.

Motores de ocho cilindros
El nuevo Serie 7, que se venderá a partir de noviembre, arranca con dos versiones. Se trata del 735i y del 745i. El primero montará un motor V8 de 3.6 litros con una oferta de 272 CV. Entrega un par máximo de 360 Nm y permite alcanzar una velocidad máxima autolimitada de 250 km/h. Según BMW, este coche pasa de 0 a 100 km/h en sólo 7,5 segundos, lo que no está nada mal para su envergadura. El consumo, a tenor de lo dicho por la marca, se sitúa en 10,7 litros cada 100 km, casi dos litros menos que el 735i actual, que, además, está muy por debajo en caballos y aceleración.

La otra versión, el 745i, montará un motor de 4.4 litros, con lo que llegará a 333 CV y 450 Nm. Sus cifras son realmente buenas: 0-100 en 6,3 segundos y un consumo de 10,9 litros a los 100.

Ambos motores combinan la distribución variable VANOS con el mecanismo de variación de alzado de válvulas, Valvetronic, dos desarrollos tecnológicos de BMW que optimizan notablemente el consumo y el comportamiento del propulsor. Estrenan como primicia mundial un esquema de admisión variable denominado DIVA, que permite modificar mucho la admisión y reducir notablemente el consumo y las emisiones.

Por el momento, estos motores admiten únicamente con una caja de cambios automática de seis relaciones con mandos de tipo Steptronic, es decir, que admite el comportamiento secuencial.

En cuanto al bastidor, con pocas modificaciones, se ha optado por usar muelles neumáticos en lugar de helicoidales y apoyarlos en subchasis de aluminio. El eje trasero se ha mejorado con la inclusión de la amortiguación variable continua y sistema antibalanceo.

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