Blesa: No admito haber hecho daño con las preferentes que vendió Caja Madrid

El expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa ha asegurado hoy que es consciente del daño que se ha hecho a los pequeños ahorradores con la venta de participaciones preferentes pero ha dicho que, en su caso, no admite haber hecho daño con ellas.

A pesar de que en el verano de 2009, cuando aún era presidente de la institución, Caja Madrid comercializó 3.000 millones de euros en participaciones preferentes, Blesa ha justificado que era un producto 'atractivo' porque ofrecía un interés 'atractivo' del 7 %.

Durante su comparecencia en la Comisión de Economía que busca aclarar la crisis de las cajas, el exbanquero ha recordado que inicialmente se iban a colocar unos 1.500 millones de euros, pero sin necesidad de presionar a la red, la demanda hizo que se vendieran finalmente unos 3.000 millones.

El expresidente de Caja Madrid también ha recordado que quienes invirtieron en esas participaciones preferentes no decían 'nada' mientras cobraban intereses, pero 'las cosas han venido mal y ahora viene la tragedia'.

El riesgo de mercado -que existe cuando se compran participaciones preferentes- se ha convertido en un riesgo familiar.

'Está claro que no basta con que exista un folleto de la emisión en el que se advierta de los tres riesgos (...) y habrá que pensar que no es un producto que deba ir a particulares', ha añadido Blesa.

Por eso, ahora Blesa argumenta que ese producto no debe tener ya como destinatario al pequeño inversor o si así sucede que sea exigiendo una inversión mínima tan alta que haga que se lean la letra pequeña.

En la misma línea, el diputado del PP Fernando López Amor ha dicho que el interés de los inversores por tener mayor rentabilidad les llevó a invertir en productos que no conocían demasiado bien.

Respecto a una posible modificación de la ley hipotecaria, Blesa ha considerado que bastaría con incluir algunos cambios para evitar que haya normas que den cobijo a la aplicación de cláusulas abusivas, sin embargo, en líneas generales, ha defendido el texto.

Además, ha insistido en que la ley hipotecaria no es la causa de los desahucios, que no sabe si llegaron a producirse mientras presidió Caja Madrid, tiempo en el que ha admitido se aceptó que algunos inmigrantes entregaran las llaves para saldar la deuda.

En cuanto algunos de los 'excesos' recordados por los diputados, como su millonaria indemnización, Blesa defendió que la política de retribuciones se aprobaba por una comisión dedicada a ello con el asesoramiento de expertos.

Por último, Blesa ha quitado hierro a quienes le afearon que Caja Madrid comprara un BMW valorado en medio millón de euros para su uso o una mansión en Miami en los últimos años de su presidencia.

'Créanme, un coche blindado no es la cosa más cómoda del mundo' y 'la mansión de Miami es una casa residencial que ocupa el director (del negocio en la región) ... y en la que he comido una vez y cenado dos veces'.